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Abuelita de 83 años es violada en su propia cama y sin piedad por su cuidador
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Abuelita de 83 años es violada en su propia cama y sin piedad por su cuidador

El hombre que violó a la anciana se llama Simon Prodanovich, de 59 años de edad. Se debe decir que el violador lo negó todo ante las autoridades hasta que demostraron que su ADN estaba dentro de la vagina de la mujer.

Por: Gisselle Acevedo

Abuelita de 83 años es violada en su propia cama y sin piedad por su cuidador(UNSPLASH)

Abuelita de 83 años es violada en su propia cama y sin piedad por su cuidador | UNSPLASH

Abuelita de 83 años es violada en su propia cama y sin piedad por su cuidador. Esta historia te hará perder la confianza en la humanidad.

Según Daily Mail, la abuelita de 83 años ocho años se encontraba en compañía de su esposo, un adulto mayor con discapacidad cuando el cuidador de ambos, sacó al hombre de la habitación y lo puso en el corredor para posteriormente atacar a la mujer indefensa.

Los testigos confirmaron que el hombre que violó a la anciana se llama Simon Prodanovich, de 59 años de edad y tenía tan solo un año de experiencia en cuidar a adultos mayores.

Se debe decir que el hecho, que sucedió en Australia no es el único en su tipo y las autoridades correspondientes ya investigan la situación, pues otras abuelitas también han sido violadas sin piedad por sus cuidadores.

El matrimonio

La pareja de abuelitos atacados por el cuidador había estado casada por más de 60 años y vivieron la mayor parte de sus años juntos en su casa de Mount Waverley donde ocurrió la violación.

La madre de tres hijos había sido la cuidadora de su esposo durante mucho tiempo, aunque ella tampoco tenía buena salud. 

La empresa en la que lo contrataron

Prodanovich había sido empleado por Omni-Care, que se jacta de que sus cuidadores ayudan a "mantener la calidad de vida, la dignidad y la independencia de las personas que viven en nuestra comunidad que son ancianos, discapacitados o que tienen afecciones médicas graves". 

El 12 de enero, Prodanovich entró en la casa de su víctima y le dio a un baño de esponja a la abuelita de 83 años. 

La pareja ferozmente independiente había sido reacia a permitir que los cuidadores ingresaran a su hogar, pero aceptó los deseos de sus hijas para que no tuvieran que ir a un centro de atención para ancianos.  

Cuando terminó, su víctima mencionó que necesitaba sus medicamentos para ayudar con sus piernas. Prodanovich le dijo que se olvidara de los medicamentos y que un masaje ayudaría. 

Llevó a su esposo al salón y cuando regresó comenzó a masajear a la mujer confiada. Lo que sucedió después fue pesadillas, con Prodanovich lamiendo sus dedos y violando a la mujer aterrorizada, quien le rogó que se detuviera. 

Cuando se le preguntó días después, Prodanovich vino armado con una declaración preparada. 

Indignado, negó las acusaciones, describiendo la queja de su víctima como "fabricada" y "totalmente falsa". 

Pero no se detuvo allí, yendo tan lejos como para decir que la anciana había presentado la queja en "venganza" por haberse negado a frotarle la loción. Dijo que estaba 'atónito' que una mujer de su edad lo 'calumniaría'. 

Prodanovich mantuvo su cruel fachada hasta que supo que ya no podía negarla. El ADN que había dejado de las heridas dentro de su víctima reveló la verdad y Prodanovich confesó. 

Se declaró culpable de violación en el Tribunal del Condado de Victoria y enfrenta hasta 25 años de prisión. 

Prodanovich, padre de una hija, no pudo dar explicaciones por su ofensa y le dijo a un psiquiatra que era un "desvanecimiento cerebral". 

Las hijas de su víctima lo enfrentaron en la corte donde leyeron declaraciones de impacto desgarradoras sobre los efectos devastadores que su ataque había tenido sobre su madre. 

 

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