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La madre de la vacuna contra el virus, una mujer humilde y feliz asegura que en verano todo volverá a la normalidad
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La madre de la vacuna contra el virus, una mujer humilde y feliz asegura que en verano todo volverá a la normalidad

La bioquímica Katalin Karikó de origen húngaro pasó varias décadas de su vida trabajando por su cuenta y sin el apoyo de ninguna institución. Sin embargo, ahora es la mujer que dio la clave para crear la vacuna que combate el virus que ha provocado la pandemia.

Por: Wendy González

La madre de la vacuna contra el virus, una mujer humilde y feliz asegura que en verano todo volverá a la normalidad(Unsplash)

La madre de la vacuna contra el virus, una mujer humilde y feliz asegura que en verano todo volverá a la normalidad | Unsplash

Después de trabajar 40 años bajo la sombra de muchos hombres, sin ningún reconocimiento ni mucho menos el apoyo de alguna institución farmacéutica para trabajar en lo que hoy es la base y la clave de la creación de la vacuna que combate el virus que ha provocado la pandemia; La científica Katalin Karikó habla sobre todo el camino que tuvo que vivir para llegar hasta donde está ahora.

Al ser una mujer originaria de una pequeña ciudad en Hungría, Katalin Karikó confesó que a pesar de haber nacido en un hogar de procedencia humilde, tuvo una infancia muy feliz. Pues de acuerdo a su historia, no tuvo muchos recursos como el resto de las familias, ya que no contaban con luz eléctrica ni agua potable que llegará hasta su casa, como el resto de las familias y amigos que tenía alrededor.

“Yo era una niña feliz. Mi padre era carnicero y me gusta mirarlo trabajar, observar las vísceras, los corazones de los animales, quizás de ahí me vino la vena científica”. Reveló la mujer que el día de hoy es considerada “la madre de la vacuna” y posiblemente la salvadora al dar con la clave para combatir con el virus que ha provocado esta pandemia.

A pesar de su niñez llena de carencias, Katalin Karikó logro estudiar por su cuenta Biología en Hungría, revelando que tuvo que viajar hasta Estados Unidos para hacer un doctorado en 1985, pero ya no regresó a su hogar. “Estuve a punto de ir a España con el grupo de Luis Carrasco, que estaba interesado en mi trabajo, también a Francia, pero la Hungría comunista ponía las muy difíciles”.

Sin embargo, a pesar de su vida en Hungría, un nuevo reto llego a su vida, durante su primera década al vivir en Estados Unidos, ya que de acuerdo con Katalin Karikó, durante los noventas, no recibió el apoyo de nadie para poder trabajar en su proyecto de la molécula del ARN, que es exactamente la clave para poder combatir la pandemia, debido a que es una nueva tecnología para la creación de vacunas.

“Recibía una carta de rechazo tras otras de instituciones y compañías farmacéuticas cuando les pedía dinero para desarrollar esta idea”. Ahora a sus 65 años, la bioquímica Katalin Karikó cuenta en sus pláticas que la famosa farmacéutica Merck rechazó su petición de 10 mil dólares para financiar su investigación, siendo que ahora Moderna y BioNTech reciben millones por seguir trabajando en las vacunas ARN.

Debido a que actualmente la vacuna ARN ahora es una necesidad y una gran esperanza para salvar al mundo. No obstante, la misma Karikó admite que su idea de trabajar con vacunas de ARN no ha sido una idea original suya, debido a que desde hace 30 años, un grupo de científicos intentó hacer lo mismo, pero al igual que ella, recibieron rechazo tras otro. Llegando a la conclusión que nadie financiaba la idea porque no estaba de moda.

“Querían usar una molécula frágil y efímera para curar enfermedades o evitar infecciones de forma permanente. El ARN es una molécula sin la que no podría existir la vida en la Tierra. Es el mensajero encargado de entrar en el núcleo de nuestras células, leer la información que contiene nuestro libro de instrucciones genéticos, el ADN, y salir con la receta para producir todas las proteínas que necesitamos para movernos, ver, respirar, reproducirnos, y vivir”.

Sin embargo, a pesar de su gran esfuerzo y sobre todo la fe que le tiene a su trabajo con las vacunas de ARN,  Karikó no ha logrado tener el reconocimiento que merece. Pues al día de hoy, las vacunas que han sido un éxito total para combatir la pandemia, su base es de ARN, por lo que muchos han sugerido que hasta debería ser merecedora de un premio Nobel, debido a que su trabajo ha sido a clave de las vacunas.

“En los últimos 40 años no he tenido ni una recompensa a mi trabajo, ni siquiera una palmadita en la espalda. No lo necesito. Sé lo que hago, sé que esto era importante. Y soy demasiado vieja para cambiar. Esto no se me ha subido a la cabeza. No uso joyas y tengo el mismo coche viejo de siempre”.