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Su trabajo es vestirse y tomarse fotos; gana millones
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Su trabajo es vestirse y tomarse fotos; gana millones

Florence Guan apenas tiene 22 años y sus ingresos van en aumento, todo lo consigue publicando fotos en Instagram.

Por: Soy Carmin

Su trabajo es vestirse y tomarse fotos.(Foto: Instagram Flo Guan)

Su trabajo es vestirse y tomarse fotos. | Foto: Instagram Flo Guan

Su trabajo es vestirse y tomarse fotos. Se llama Florence Guan, tiene 22 años  y corre de un desfile de la Semana de la Moda de Nueva York a otro, y atrae todas las miradas con atuendos que nunca pasan desapercibidos y por publicar sus fotos en Instagram gana millones.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Florence Guan nació y vive en Londres. Su padre es de China continental, y su madre de Hong Kong. Aunque acaba de graduarse como diseñadora gráfica, su verdadera pasión es la moda.

Los "influyentes" como Guan han revolucionado la industria de la moda en la última década. Algunos tienen millones de seguidores y amasan fortunas. Hay incluso empresas como MuseFind o Instabrand cuya misión es conectar a marcas con influyentes y monetizar su presencia en redes sociales.

Florence Guan es bajita y menuda. Suele usar el cabello de colores, y peinarlo con coletas. Se viste con colores llamativos, y usa sus jeans ASOS que tienen un estampado de vaca, como su cartera comprada en una tienda de segunda mano. Un pequeño top de cuero vegano negro de Motel Rocks cubre su pecho, y en los pies lleva zapatillas Sketchers, porque sus botas Buffalo se arruinaron con la lluvia.

Aunque no tiene un blog sino una cuenta Instagram, muchos la consideran una bloguera. Otros la llaman "influencer" o "trendsetter": una influyente de la moda que tiene la capacidad de aumentar la clientela de las marcas que la auspician, y de imponer nuevas tendencias de estilo.

Flo comenzó publicando fotos en su cuenta Instagram de sí misma junto a pequeñas leyendas, mostrando su original estilo de vestirse. Ahora sus seguidores en Instagram suman más de 40 mil.

"Mi estilo es una mezcla de todos los estilos. Pero siento definitivamente que el color es lo mío", "amo las texturas", dice esta joven que oscila entre el pop y el underground.

Una de sus fotos más recientes, sexy e inocente al mismo tiempo, la muestra hincada sobre una alfombra de plumas. Lleva una carterita rosa con el ícono de Playboy y un atrevido corset lila y rosa que revela sus tatuajes.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Ahora muchos diseñadores la invitan a sus desfiles de las Semanas de la Moda de Londres y de Nueva York. También asistió a la última Semana de la Moda de París. Y marcas como Diesel, Nike, Topshop, I am Gia o Cyberdog le han enviado ropa para que la vista y se fotografíe con ella, con la esperanza de conquistar nuevos clientes entre su creciente red de seguidores.

Para facilitar la tarea, coloca en la leyenda de fotos un link directo a la ropa que viste, a veces junto a un código para obtener un descuento.

"Al principio no sabía que podían pagarte por esto, así que lo hacía gratis. Pero ahora, para todo lo que hago, tienes que pagarme, porque ya no puedo hacerlo más gratis y ofrezco mucha exposición como para no recibir nada a cambio", cuenta Florence Guan.

La mitad de sus seguidores residen en Gran Bretaña, y la otra mitad en Estados Unidos. También hay un pequeño porcentaje de asiáticos. El 75 por ciento son mujeres.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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"Si la marca es conocida, me pagan hasta 260 dólares por foto publicada", dice a la AFP tras asistir al desfile de la marca neoyorquina Zero+María Cornejo en los enormes salones del Chelsea Piers, frente al río Hudson.

Ahora quiere colaborar de manera más activa con los diseñadores que conoce en la New York Fashion Week. "Quiero ayudar a más marcas que están empezando", afirma.

Por ahora vive con sus padres como muchos jóvenes de su ciudad natal, debido a los exorbitantes precios inmobiliarios.

"Pero dame un año", dice, "y creo que podré mantenerme". "Mi meta es seguir haciendo esto toda la vida", afirma. "Esto me parece muy divertido, me resulta muy natural, y me encanta mostrar mi estilo personal".

Su madre aprueba su trabajo. "Mi padre es más tradicional, y me dice que preciso un empleo de 9 a 5, que pague, estable, para que pueda comprarme una casa bla bla bla", cuenta sonriendo.

"Pero yo le digo: 'Papá, el mundo ha cambiado. Realmente no necesitas un empleo de 9 a 5 hoy en día. La gente hace dinero de otra manera'".

Con información de AFP

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