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No quería saber nada del amor pero lo que él hizo la conquistó

Ella le dijo “Si me quieres a mí y a todo lo que viene conmigo, entonces ven ahora mismo.”

Por: Martha Gastelum

No quería saber nada del amor pero lo que él hizo la conquistó

No quería saber nada del amor pero lo que él hizo la conquistó

Kristina, es una mujer madre de dos hijos pequeños, quien tras pasar por un divorcio, se prometió no creer ya en el amor. Sin embargo conoció a Phillip un hombre del que se enamoró e hizo todo lo posible por no corresponder a un sentimiento que cada vez se hacía más fuerte.

Kristina y sus hijos. Foto: viraldiario.com

 

"Sabía que Phillip era especial, pero aún así trataba de mantenerlo a distancia". Pero es que en realidad ella tenia miedo de volver a hacerse daño.

A partir de unas semanas más tarde, Kristina y su pequeña hija de 3 años se enfermaron y toda la noche estuvo despierta limpiando el vómito sobre la alfombra que su hija había dejado, esto despertó a su hijo mayor de 5 años, convirtiendo su noche en un desastroso tormento, tanto así que pensó en que se volvería loca de agotamiento y que necesitaba ayuda.

Kristina no tuvo más remedio que llamar a Phillip, lo despertó diciendo estás palabras:

 “Si me quieres a mí y a todo lo que viene conmigo, entonces ven ahora mismo.”

20 minutos más tarde, Phillip llegó. Kristina pensaba que él estaría enfadado por haberlo despertado...sin embargo lo que sucedió después ella jamás se lo esperó dejandola aturdida...

Kristina relata su historia así:

“Recuerdo cuando empecé a tener sentimientos por el que ahora es mi esposo. Contra más fuertes eran los sentimientos, más los combatía. Después de un complicado divorcio un par de años antes, no quería saber nada de eso del amor. Estaba perfectamente contenta con el cínico romance que tenía, y no iba a permitir que nadie se interpusiera en el camino.

Pero Phillip era diferente. No sólo era diferente de cualquier otro hombre con el que había salido, era diferente a cualquier otro hombre que había conocido. Era generoso, y paciente, y ni una sola vez me compadeció. No importa lo débil o patética o vencida que me sintiera en ese momento de mi vida, él vio mi fuerza y ​​mi luz, y yo deseaba verme de la misma forma en la que él me veía “.

“Le seguía empujando lejos, y le daba motivos y razones para no estar conmigo. Desde el principio, he aireado toda mi basura, todos mis defectos, todo mi drama – Lo puse todo justo en frente de él, segura de que eso funcionaría.

Pero se quedó. Y abrazó todo lo duro, las cosas muy, muy tristes, lo complicado y lo agotador – abrazó todo “.

“Después de un tiempo, cuando estaba segura de mis sentimientos por él, le presenté a mis hijos. Nunca me mostró ningún afecto delante de ellos, ni siquiera me cogió la mano o me abrazó. A los ojos de mis hijos, Phillip no era más que otro amigo mío.

Unas pocas semanas después de conocer a los niños, tuve una noche particularmente dura. Estaba enferma, y mi hija de 3 años, se despertó en mitad de la noche vomitando por toda la alfombra, y, por supuesto, despertó a mi hijo de 5 años, que gritaba y lloraba por el agotamiento. Los tres estábamos hechos un desastre. Fue uno de esos momentos en que una madre llega a pensar que va a volverse loca. Tenía aspecto de loca, probablemente olía a loca, y en mi cabeza palpitaban todos los gritos. Estaba tratando de calmar a mis hijos y limpiar a mi hija y la alfombra, y pensé, ‘¿Participaría un hombre en todo esto?’ “

“Llamé a Phillip y lo desperté. ‘Ven aquí. Ven en este momento. Dices que me quieres, dices que quieres mi vida con todo lo que viene con ella, pues entonces ven.’

Phillip y los hijos de Kristina. Foto: viraldiario.com

 

Estaba en mi apartamento en 20 minutos. Los niños todavía estaban gritando, y yo estaba a cuatro patas en el suelo, limpiando la alfombra. Esperaba una mirada de sorpresa o disgusto, tal vez incluso un enfado por haberlo despertado en mitad de la noche para esto. Pero en cambio, sin perder la calma, se agachó, agarró el trapo de mi mano, me dijó que me fuera a la cama, y ​​limpió el vómito de mi hija.

Luego metió a mis hijos en sus camas y les puso a dormir. Y luego vino a arroparme, me besó en la frente, y me dijo: “Sí, quiero esto. Quiero cada parte de todo esto. A los tres.'”

Historia Kristina y Phillip. Foto: viraldiario.com

 

“Ha pasado casi siete años desde esa noche, y Phillip sigue siendo rápido para limpiar el vómito, se queda hasta tarde hablando de mi pre-adolescente después de un día duro, recibe llamadas de teléfono de mi hija en el trabajo cuando ella necesita ayuda con problemas de matemáticas, y los quiere incondicionalmente, como si fueran hijos propios.

Este hombre, este maravilloso hombre ha tenido el valor de venir e interrumpir mi amargura. Estoy eternamente agradecida por eso. Y también lo están mis hijos”.

Sin duda, esta historia nos deja un buen "sabor de boca" al saber que no siempre va mal en la vida. Existen personas que están hechas una a la otra, personas que nos pueden apoyar en los momentos más difíciles y ser incondicionales aún cuando ha pasado la tempestad. ¿Dejarías escapar al amor de tu vida sólo por temores del pasado?

FUENTE: viraldiario.com

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