Hija no me lo tomes a mal pero a veces las malas experiencias

nos hacen grandes

Debes saber que el mundo

no es de algodón de azúcar

Y entonces, deberás poner en práctica lo más difícil para tantas mujeres,

No guardes rencor, porque a final de cuentas

el corazón que se estruja es el tuyo.

Levanta la mirada, aunque te griten, te humillen o un día te pongan la mano encima.

¡No es tu culpa!

Solo tienes que salir de ahí, porque la gente no cambia y el que hace daño, lo repite.

Voy a enseñarte que en la vida a veces se gana y otras se pierde.

Que lo importante es seguir aún con la derrota en el pecho

Que esta vida se trata

de prueba y error y

entre más disfrutes

mucho mejor.

Sí hija, La vida no es igual sin un toque amargo.

No temas puedes volar tan alto como quieras, sueña, sueña en grande y a lo loco.

¿Qué más da? Sé lo que tú quieras, lo que haga latir tu corazón, ámate, enamórate, cásate...

Adora tu soledad, lo que se te antoje, a fin de cuentas es tu vida y lo que hagas siempre habrá alguien que quiera criticar.

Pero por favor prométele a mamá que no te dejarás caer,

Que cuando tus ojos se inunden de llanto, te sientas con ganas de nada

Recordarás que tu presencia en este mundo me hace feliz a mí,

Redacción: Karen Quintana

Producción: Joe González

Fotos: Shutterstock

Diseño: Iconosur

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