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Depresión sonriente: no todos los que sonríen son felices. FOTO: UNSPLASH
Buena Vida

Depresión sonriente: no todos los que sonríen son felices

Este tipo de depresión es el más peligroso, pues no manifiestan ningún signo de tristeza, lo que hace difícil su diagnóstico

Por: Bonita Haro

Depresión sonriente: no todos los que sonríen son felices. FOTO: UNSPLASH

Depresión sonriente: no todos los que sonríen son felices. FOTO: UNSPLASH

La depresión tiene mil caras, y no todo mundo la experimenta de la misma manera. Por fuera pueden parecer felices, pero por dentro luchan contra los demonios que les quitan las ganas de disfrutar de la vida. Y es que, no todos los que sonríen son felices, ese es el gran secreto de la depresión, un enemigo silencioso y muy peligroso.

Depresión sonriente: no todos los que sonríen son felices. FOTO: UNSPLASH

De acuerdo al Instituto Nacional de Salud Mental, un aproximado del 10% de la población de Estados Unidos sufre depresión, que es 10 veces más que aquellos que sufren trastorno bipolar (1%) y la esquizofrenia (1%).

Todas las personas depresivas viven este trastorno de distinta manera, e incluso, muchos de ellos ni siquiera notan que están deprimidos. Pareciera que alguien que sigue sonriendo y haciendo su vida normal no puede estar deprimido, pero sí es posible.

Según los expertos, las personas más sorprendidas cuando se dan cuenta que tienen algún tipo de depresión, son precisamente los que sufren de lo que se denomina “depresión sonriente”. Muchos, ni siquiera conocían el término.

La depresión sonriente es  parecer feliz ante los demás, literalmente sonreír, mientras por dentro están atravesando por síntomas depresivos. Suele pasar desapercibida, y además, quienes la sufren descartan a menudo sus propios sentimientos y los dejan de lado.

Probablemente, ni siquiera acepten su condición para no parecer débiles ante los demás.

Algunas personas que sufren de depresión siguen sonriendo como si nada pasara, pues la sonrisa y la fachada externa es un mecanismo de defensa, un intento de ocultar sus verdaderos sentimientos.

Alguien que está atravesando por una crisis emocional como una decepción amorosa, un desafío profesional u otro motivo de tristeza, podría estar sintiéndose mal por dentro, pero por fuera demostrar todo lo contrario.

Síntomas de la depresión sonriente

  • Sentimientos de ansiedad
  • Miedo
  • Ira
  • Fatiga
  • Irritabilidad
  • Desesperanza
  • Desesperación
  • Dificultades para dormir
  • No disfruta de actividades placenteras
  • Pérdida de líbido

Es posible sentir solo uno o varios de estos síntomas, pues cada caso es diferente, y a nadie le afecta igual.

Otras características de las personas que sufren de una depresión sonriente es que no suelen dar ningún indicio de su problema al mundo exterior, es decir, mantienen su condición detrás de una máscara.

Usualmente, estas personas mantienen una vida “normal”: tienen un hogar familiar, participan en deportes y tienen una vida social activa. Pero por dentro enfrentan una lucha contra la tristeza, ataques de pánico, baja autoestima, insomnio, y en algunos casos más graves, pensamientos suicidas.

Suicidio: el enemigo de los depresivos sonrientes

Las personas que sufren depresión sonriente, tienen una amenaza acechando su vida: el suicidio.  Generalmente, las personas que sufren de depresión severa clásica, pueden tener pensamientos suicidas, pero no la energía para actuar sobre sus sentimientos.

La depresión sonriente puede ser más peligrosa que una depresión clásica que evidencia su sentir y puede identificarse y tratarse oportunamente.

Este problema de salud mental es de los más tratables, ya sea con asesoramiento o con psicoterapia. Si conoces a alguien que pueda estar sufriendo de una depresión sonriente, no dudes en buscar ayuda.

Lo más probable es que lo niegue o que no quiera aceptarlo, pues ven como un signo de debilidad el buscar ayuda.

Algo que puede ayudar a que se abra, es que alguien de confianza, un amigo muy cercano o un familiar practique con él un intercambio de sentimientos o preocupaciones, para ayudar a aliviar los síntomas.

Es importante no preocuparse por ser una carga, pues a veces nos olvidamos o no nos damos cuenta que quienes nos rodean están encantados de poder ayudarnos y apoyarnos, y hacer por nosotros lo mismo que nosotros haríamos por ellos.

Si crees padecer este problema, mientras continúes negando o evitando lo que te hace sentir vacío, la solución a tu problema podría estar alejándose cada vez más.



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