Logo Soy Carmin
Señales de que no te amas aunque digas que sí, trátate con amor.
Buena Vida

Señales de que no te amas aunque digas que sí, trátate con amor 

El amor propio es una de las cosas más importantes que podemos tener en la vida y aunque lo sabemos, la realidad es que muchas de nosotras no lo cuida ni lo respeta, descubre si eres una de ellas y cómo cambiar para bien

Por: Brenda Colón Navar

Señales de que no te amas aunque digas que sí, trátate con amor.(Pexels)

Señales de que no te amas aunque digas que sí, trátate con amor. | Pexels

¿Cuánto sabes de amor propio? Realmente, ¿te tratas con amabilidad, amor y respeto? Probablemente dirás que sí, pero la realidad es otra porque muchas veces tú te conviertes en tu peor crítica, hablemos de las señales de que no te amas aunque digas que sí, por favor, trátate con amor

El amor propio es una fuerza interior que nos vuelve capaces de todo y más, es reconocer nuestras fortalezas, admitir nuestras debilidades sin pena y en general, aceptarnos tal y como somos. 

Esto no quiere decir que te conformas, sino que eres consciente de lo que vales y lo que puedes lograr, que respetas a quienes te rodean pero sobretodo que te respetas a ti, que trabajas en crear relaciones más sanas y que tu vida se vuelve un semillero de oportunidades donde todo es posible porque para ti, no existe el no puedo, en su lugar están el “yo puedo” y “yo creo en mí”. 

Las señales de que no te amas como dices

No importa lo que digas, la realidad es que tus actos de delatan y estas son algunas de las señales más fuertes de que no te amas como dices: 

Eres muy dura con tu cuerpo

Vives a dieta, cuidas lo que comes pero de repente te ganan los antojos, no descansas, no duermes bien, no te ejercitas lo suficiente y no te agrada como luces, no importa qué te pongas o cómo te arregles, te sientes fea. 

Es importante reconocer que la belleza tiene muchas formas y que a medida que respetas y valoras tu cuerpo te vuelves más hermosa, pues la belleza no solo es lo que se ve sino lo que proyectas. Recuerda, eres única, irrepetible, inteligente y hermosa. 

Te comparas demasiado con otras personas

Si su trabajo es mejor, si sus hijos se portan mejor, cómo les queda la ropa o lo que se ponen, a dónde van o no...la lista puede ser interminable pero el punto es que pierdes demasiado tiempo y energía en la vida de otros en lugar de trabajar en mejorar la tuya. Recuerda que las cosas no se hacen solas y tú también tienes muchas virtudes, aunque no lo creas, hay muchas cosas en tu vida que también son envidiadas y celebradas por otros. 

Haces lo que otros te dicen y no lo que deseas la mayor parte del tiempo

Esto es muy delicado, pues en el afán de quedar bien o de que te acepten, te quieran, cedes a lo que otros desean en lugar de poner atención a lo que realmente te hace feliz, lo peor es que por más que te esfuerzas parece que a los demás no les es suficiente y simplemente te piden más.

En este caso debes ponerte en primer lugar, reconocer que primero eres tú y luego todo lo demás, quien realmente quiera estar en tu vida, sea familiar, amigo, pareja, sabrá respetar tus decisiones y ayudarte a crecer.

Señales de que no te amas aunque digas que sí, trátate con amor. Pexels
El amor propio es tu arma más importante para triunfar en la vida.

Te exiges demasiado y casi no pides ayuda

Tu lista de pendientes es interminable, trabajo, casa, familia, mascotas, tratas de atenderlos a todos, de dar lo mejor, pero terminas exhausta. Tal vez hay alguien que pueda ayudarte, tus hijos, tu pareja, amigos, familia, pero te cierras porque esperas que hagan las cosas como tú y fallan, ¿entonces?

Lo primero es reconocer que no necesariamente hacer las cosas diferentes quiere decir que estarán mal, después, establecer prioridades y siempre hacer tiempo para ti. Pedir ayuda no te hace débil, te hace una mujer inteligente emocionalmente, también es una forma de cuidar de ti

Estás para todos...menos para ti 

Siempre dices que sí cuando te piden favores, siempre das el extra por ayudar a tus seres queridos, no te pierdes sus eventos, celebras sus logros...pero cuando se trata de ti lo dejas al último, lo pospones o no le das tanta importancia. 

Insistimos, primero tú y después todo lo demás, cuando cuidas de ti la vida cambia y se vuelve mucho mejor, reconoce tus esfuerzos, dale poder a tu voz, a tus decisiones y verás que todo cambia.