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Cómo una madre puede sanar las graves heridas que un padre ausente deja en sus hijos
Buena Vida

Cómo puedo sanar las graves heridas que un padre ausente le dejó a mi hijos

La psicóloga Alexandra Rovetta Pelletti te dice cómo proteger a tu hijo de un padre que lo abandona. 

Por: Gisselle Acevedo

Cómo una madre puede sanar las graves heridas que un padre ausente deja en sus hijos(UNSPLASH)

Cómo una madre puede sanar las graves heridas que un padre ausente deja en sus hijos | UNSPLASH

¿Las heridas graves que deja un padre ausente en un hijo se pueden curarAlexandra Rovetta Pelletti, psicóloga experta en el tema confirma que sí y señala que la solución está en las madres de los menores.

Antes de entrar de lleno al tema y explicarte la manera en la que puedes llenar los huecos que deja en tu hijo el abandono de su progenitor, primero nos centrarémos en identificar el tipo de padre ausente que tienen o tuvieron tus pequeños, según información publicada en psicologiaintegraluruguay.com.

– El Ausente Físicamente

Padres ausentes generan hijas necesitadas de pareja y con un miedo terrible al abandono. Seguramente se buscarán relaciones dependientes donde nunca será suficiente el amor ni la atención de la otra persona, para aumentar la herida se buscarán personas poco comprometidas y que tienen el cartel en la frente “te abandonaré”. En estos casos es sumamente importante trabajar el desapego.

– El Ausente Emocional (también se aplica al ausente físicamente)

Una relación de abandono emocional con el padre en la primera infancia o en la pubertad puede provocar que mujeres exitosas en diversas áreas, tengan vidas desastrosas en relación con el amor, pareja y todo lo concerniente a lo emocional.

Un padre egocéntrico, que se dedica a buscar lo que necesita, se le dificulta ver las necesidades emocionales de los otros, no tiene consciencia de que su esposa e hijos necesitan de él.

Con un padre así cuando niña tú sólo sientes o intuyes que no te amaban o aceptaban como tu pequeño ser necesitaba, de ésta manera desarrollas comportamientos basados en las conductas y mensajes de los otros hacia ti, en este caso, de tu padre y tu madre, incluyendo el conflicto que vivían de pareja.

Todo ésto conformó tu personalidad, que llamaremos disfuncional, porque en el presente no funciona, no logra ayudarte a ser feliz, a amarte a tí misma, a convecerte de que te aman, y por eso, no escoges hombres que sepan amar, o sea, que ya sepan amarse a sí mismos, y acepten quienes son (sin juicios) que acepten a los demás, que no vivan sólo centrados en lo que quieren para sí.

Hombres que hayan aprendido a escucharse y a escuchar a los demás, que al madurar como personas su nivel de tolerancia vaya en aumento también, es decir, que acepten que en la vida no siempre se obtiene lo que se desea en la forma que se desea, que sepan que la mujer se comunica y entiende la vida de una manera diferente a la de los varones.

Es importante también ver qué pasa con la madre… si también vive con un esposo distante, es seguro que no está conectada de manera adecuada con ese hombre, y mucho menos con las necesidades de los hijos.

La hija tendrá una relación con la madre exagerarada en resentimiento, al creer (quizá inconscientemente) que fue ella quien no permitió que el padre se acercara más a la hija cuando era pequeña, o no se lo pidió. Se puede convertir en una mujer que cree que los hombres son malos, sólo por el hecho de ser hombres, algunas mujeres pueden convertirse en personas que sólo se interesen en lograr beneficios a partir de los hombres, quizá una manera de cobrar al padre-hombre el que no estuviera con ella.

– El controlador

Genera mujeres sumisas y obedientes. Con miedo a soltarse y tomar la responsabilidad de su vida. Actúan como niñas pequeñas buscando aprobación y cuidado. Generalmente buscan hombres controladores y machistas. Suelen sufrir bastante en sus relaciones. Deben trabajar intensamente su autoestima y desarrollo personal.

– El violento

Genera mujeres sometidas y víctimas de agresión. Suelen ser conflictivas y poco responsables con su seguridad personal. Es muy importante trabajar el manejo de límites y el cuidado personal, además de mostrar nuevas opciones de relacionarse.

– El súper amigo complaciente

Genera la sensación de que es la figura ideal y no permite a la mujer seleccionar sanamente a su pareja. Con ella habría que trabajar el corte del lazo energético y el desprendimiento. Así podría elegir a su pareja sin falsas expectativas.

En general lo ideal es saber soltar el rol de niñas sumisas y actuar responsablemente como adultas y tomar de la figura paterna lo que se necesita.

Cómo una madre puede sanar las graves heridas que un padre ausente deja en sus hijos FOTO: UNSPLASH

– Otra mujer en la vida del padre

Las reacciones más frecuentes son de tristeza, depresión, resentimiento, ira, temor, dolor, deseos de venganza, sentimientos suicidas, enfermedades psicosomáticas, escapar de la casa, embarazos no deseados, uso de sustancias tóxicas, obtener bajas calificaciones, dejar la escuela.

– Padres Divorciados

Acá el padre en su duelo egocentrado, sólo puede ver su coraje y dolor por la pérdida. Mientras el padre no se despoje de la ira que siente hacia la ex-esposa no estará emocionalmente disponible para la hija.

Los padres divorciados en muchas ocasiones se vuelven presencia a través de regalos, de visitas al centro comercial, de una llamada telefónica, ésto no llenará el vacío físico y amoroso del padre que la hija necesita.

La cura está en tus manos mamá

Dale amor incondicional

Dale mucho amor, abrazos y besos. Dile cuánto lo quieres, no importa lo que haga. La autoestima de un niño florece cuando lo aceptas tal y como es, sin importar cuáles son sus puntos fuertes, sus dificultades, su temperamento o su destreza. 

Bríndale atención

Aparta tiempo para dedicarle a tu hijo tu atención completa, sin hermanitos ni otras personas que te distraigan. Salgan juntos a caminar o pasen media hora juntos antes de irse a la cama. Tu atención le ayudará a reforzar la sensación de que es valioso e importante para ti. 

Establece límites

Establece algunas reglas razonables y haz tu hijo las respete. Por ejemplo, si le dices que tiene que comer su merienda en la cocina, no le permitas que coma por toda la casa al día siguiente. 

Es importante que sepa que algunas reglas no se pueden cambiar. Eso le ayuda a sentirse más seguro. Es posible que tengas que repetir muchísimas veces las reglas que estableciste, antes de que las siga. Procura ser clara y consistente, y muéstrale que confías en él y sabes que hará lo que esperas.

Ofrécele opciones

Para un niño de 2 años, una buena regla es proporcionarle dos opciones diferentes. Y es que a esta edad, tu niño no está listo aún para elegir entre demasiadas alternativas. Por ejemplo, pregúntale si prefiere ponerse la camisa roja o la amarilla, o si prefiere desayunar cereal de avena o hojuelas de maíz. 

Cuando tenga 3 o 4 años podrás darle más opciones, y al mostrarle que confías en su capacidad de decisión, le ayudas a construir su autoestima. 

Acepta sus emociones

Cuando tu hijo tenga una rabieta porque no se quiere ir del parque, procura ver las cosas desde su punto de vista. Para un niño de 2 años de edad, tener que dejar de jugar para irse a casa es, realmente, una verdadera tragedia. 

Ayúdalo a sentirse cómodo con sus emociones definiendo o nombrando lo que siente. Dile: "Comprendo que estés triste porque tenemos que irnos del parque". Si aceptas sus emociones sin juzgarlo, reafirmas sus sentimientos y le demuestras que lo que él dice es importante. 

Evita comparaciones

Evita comentarios tales como "¿Por qué no eres como tu hermana? " o "¿Por qué no eres agradable como Pedro?". Simplemente le recordarán a tu hijo sus defectos. Incluso comparaciones positivas como "Tú eres el mejor jugador", son potencialmente dañinas porque a tu hijo se le hará difícil alcanzar tu nivel de exigencia. 

Si en cambio le dices que lo aprecias por ser como es, y no por ser mejor o peor que los demás, será más probable que se valore a sí mismo. 

Muéstrale tu propia autoestima

Una de las mejores maneras de fomentar el desarrollo de la autoestima de tu hijo es mostrándole la tuya propia. Demuéstrale que te sientes orgullosa de tus logros y haz lo posible por evitar decir cosas negativas sobre ti misma como: "¡Qué idiota soy!", cuando cometas un error.

Ofrécele aliento

Todos los niños necesitan apoyo de sus seres queridos. Es importante repetirle que crees en él y que lo animes a seguir adelante. Dar aliento significa reconocer el progreso, y no solo premiar un logro. Si tu hijo tiene dificultades en abrocharse el pantalón, dile: "Estás poniendo todo tu empeño, ¡y casi lo logras!". Eso hará que se sienta bien consigo mismo, aunque aún no tenga la capacidad de hacerlo solito. 

 

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