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Escuchar música a volumen alto podría perjudicar el aprendizaje de tus hijos
Buena Vida

Escuchar música a volumen alto podría perjudicar el aprendizaje de tus hijos

Una nueva investigación señala que la música o los ruidos elevados durante la fase de crecimiento de cualquier niño pueden acabar afectando a la memoria o a los mecanismos del aprendizaje

Por: Aline Ordaz

Escuchar música a volumen alto podría perjudicar el aprendizaje de tus hijos(Foto: Unsplash)

Escuchar música a volumen alto podría perjudicar el aprendizaje de tus hijos | Foto: Unsplash

Una nueva investigación señala que la música o los ruidos elevados durante la fase de crecimiento de cualquier niño pueden acabar afectando a la memoria o a los mecanismos del aprendizaje. Puede haber alteraciones auditivas, cardiovasculares y endocrinológicas, además de estrés e irritabilidad que provocan los sonidos potentes.

Escuchar música a volumen elevado implica que los niños se exponga a cambios morfológicos en el cerebro, esta información se detectó por primera vez gracias a una investigación con ratones. El estudio fue elaborado por científicos del Centro de Estudios Farmacológicos y Botánicos de la Universidad de Buenos Aires, en Argentina.

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Tras dos horas de exposición a ruidos de 95 a 97 decibelios, más altos de lo considerado un nivel estaría seguro entre 70 y 80 dB y un concierto de música estaría en los 110 dB, se encontró daño celular en el cerebro de los animales. En concreto, sufría alteraciones la zona del hipocampo, una región asociada a la memoria y los procesos de aprendizaje.

Lo que sugiere el estudio es que al escuchar música por arriba de lo apto, podría suceder lo mismo en humanos en etapa de desarrollo. Los ratones, con un sistema nervioso parecido al de los humanos, tenían una edad equivalente entre los seis y los 22 años de edad de las personas.

Según los autores, los niveles de ruido a los que se exponen los niños podrían causar déficits en la memoria y en la atención a largo plazo y es que la fragilidad neuronal de las primeras etapas del desarrollo parece no estar preparada para esos sonidos tan fuertes, y el desarrollo de la audición en el bebé es un proceso complejo y estas "interferencias" de sonidos potentes podría causar daños en el cerebro del bebé.

La música puede ser muy beneficiosa para los niños desde que son bebés, pero es mejor que la escuchen a un volumen mesurado pues estamos acostumbrados a soportar más ruido del que deberíamos permitir. De hecho, si tu entorno supera un ruido constante de 80 decibelios, sufres riesgo de pérdida auditiva o hipoacusia.

La recomendación de la Organización Mundial de la Salud es conseguir entornos que no superen un ruido constante de los 55 decibelios. A partir de los 80 decibelios, existe el riesgo de perder capacidad auditiva, y el oído entra en un umbral del dolor a partir de los 120 decibelios. Escuchar música a un volumen alto tiene un ruido de 100 decibelios por lo que no es saludable hacerlo por más de 10 minutos.

El insomnio en niños muchas veces se origina por el ruido excesivo. Escuchar música provoca dificultad para la comunicación oral pues el sonido alto dificulta la conversación y como consecuencia de esto, el aprendizaje de los niños. El ruido de fondo en los hogares no solo daña su oído, sino que además suponen un obstáculo en su aprendizaje.

Los niños, para aprender el lenguaje, tienen que identificar, memorizar y relacionar la palabra que escuchan. Si la rodea un montón de sonidos de fondo, la distorsionan. Y ellos tienen que hacer un mayor esfuerzo. Aprenden, sí, pero de forma más lenta. El ruido fuerte no solo es causa de estrés, sino también es capaz de provocar más cansancio físico, inclusive depresión.  

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El volumen del ruido ambiental es determinante pues influye directamente sobre el proceso de aprendizaje de los niños. Los bebés a los que se les estimuló con palabras que superaban en 10 decibelios el ruido de fondo, aprendieron más y mejor que los bebés que tuvieron que soportar ruido ambiental sólo 5 decibelios por debajo de las palabras que debían aprender.