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Cómo perder el miedo a decir no y dejar de sentir culpa.
Buena Vida

Cómo perder el miedo a decir no y dejar de sentir culpa

Aunque es una palabra corta, está llena de poder y clave a la hora de marcar tus límites de respeto, amor y apoyo hacia ti y tus seres queridos

Por: Brenda Colón Navar

Cómo perder el miedo a decir no y dejar de sentir culpa.(Fotografía Unsplash)

Cómo perder el miedo a decir no y dejar de sentir culpa. | Fotografía Unsplash

“No” es una de las palabras más poderosas en nuestro vocabulario, pero por lo general la asociamos a aspectos negativos. Ha llegado el momento de perder el miedo a decirla y dejar de sentir culpa, te decimos cómo.

En la mayoría de los casos, de pequeñas aprendemos que “no” es malo, lo asociamos con deseos que papá, mamá, adultos u otros niños nos dicen que está mal y entonces aprendemos a permitir y aceptar más de lo que debemos. Esta es la raíz de nuestra culpa actual.

Pasa el tiempo y nos vamos rodeando de amigos, de compañeros de escuela, de trabajo, que se acercan a nosotros para pedir algo, tiempo, dinero, esfuerzo, y muchas veces son cosas que están por encima de nuestras necesidades. Sentimos las ganas de decir que no, pero nos gana la pena y la culpa de vernos malas.

¿Por qué le damos a valor a lo que los otros piensan de nosotros? 

Hablo de eso que sentirán cuando por fin digamos que no, de la cara que harán y de lo que dirán a otros de nosotros. Muchos son expertos en exigir favores, en abusar sin pensar en lo que implica para nosotros y cuando por fin nos negamos hasta se ofenden.

Debemos de entender que no estamos mal, pues si ayudar a otros nos perjudica, entonces no es una buena ecuación. Aceptar a cambio de sentirnos mal o menos, de crear conflictos en nuestras actividades o con nuestros seres queridos tampoco lo vale, cuando lo entendemos entonces dejamos de sentir culpa y ese “No”, se convierte en poder y paz.

Cómo perder el miedo a decir no y dejar de sentir culpa. Fotografía Unsplash

No tengas miedo de pensar en ti, de elegir lo que realmente te edifique y te ayude. Considera estos puntos cuando dudes en decir “no” y encontrarás la respuesta:

  • Lo que te piden ¿te perjudica en algo realmente? 
  • ¿Cómo te ha apoyado quien te pide ese favor? 
  • ¿Cuál sería su reacción si te negaras a lo que pide?
  • ¿Existe alguien más que pueda hacerlo? 

Alguien que te aprecia, sea una pareja, un familiar, un amigo, un compañero del trabajo, respeta cuando dices que “no”, tampoco tienes porqué dar explicaciones. Saber decir que no sin miedo es aceptar que tus sentimientos, tu tiempo, tus recursos valen mucho.

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