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¿Cruzas por una crisis de pareja? Psicólogo te dice cómo descubrirlo y arreglarlo
Buena Vida

¿Cruzas por una crisis de pareja? Psicólogo te dice cómo descubrirlo y arreglarlo

Primera señal: uno o los dos integrantes comiencen a darse cuenta de que los problemas que tiene la relación son problemas graves que salen de lo común, que se sostienen en el tiempo y que llegaron para quedarse.

Por: Gisselle Acevedo

¿Cruzas por una crisis de pareja? Psicólogo te dice cómo descubrirlo y arreglarlo(UNSPLASH)

¿Cruzas por una crisis de pareja? Psicólogo te dice cómo descubrirlo y arreglarlo | UNSPLASH

Tu pareja y tú ya no se comunican como antes, se han distanciado sin ningún motivo aparente, ya no te dice te amo, tal vez podrías estár cruzando por una crisis de pareja, sin darte cuenta. Hoy una psicólogo te dice cómo descubrirlo y arreglarlo.

El experto en relaciones de pareja ha señalado varias cuestiones para detectar si cruzas por una crisis 

  • La primera es que uno o los dos integrantes comiencen a darse cuenta de que los problemas que tiene la relación son problemas graves que salen de lo común, que se sostienen en el tiempo y que llegaron para quedarse.

Esta primera señal puede parecer obvia pero muchas veces no lo es aunque sucede, habitualmente en el discurso de los hombres, que suelen decir “no estamos tan mal, tenemos los mismos problemas que tienen todas las parejas”.

  • La segunda señal importante y alarmante es empezar a desestimar una herramienta fundamental de toda pareja, que es el diálogo.

El diálogo es el oxígeno de la relación y a partir de eso es clave advertir que cuando una pareja entra en esta zona, uno o los dos integrantes de la relación ya no consideran a esta herramienta como útil. Muchos que están en esta situación suelen pensar “¿para qué voy a hablar si no cambia nada?”. Bueno, cuando el diálogo comienza a escasear la pareja entra en terapia intensiva.

  • La tercera señal se presenta cuando los integrantes de la relación comienzan a hacer muchas cosas por separado. Está claro que una pareja no tiene que hacer todas las cosas juntas pero cuando esto sucede la pareja comienza a realizar casi todas las tareas cada cual por su lado.

 

  • La cuarta señal alarmante y que desencadena una crisis casi terminal es sentirse solo a pesar de estar en pareja. 

Una persona puede dormir todas las noches en la misma cama con su pareja y sentirse a kilómetros de distancia. Si se presenta esta soledad es muy difícil para la pareja poder volver de ese lugar.

  • La quinta señal que se presenta muy habitualmente aunque no necesariamente llega es una infidelidad. En un contexto en donde se presentan las cuatro primeras señales, es normal que uno de los dos se fije en otra persona.

En ese caso la infidelidad es un síntoma de la pareja y no el diagnóstico en sí mismo. O sea, el diagnóstico tiene que ver con las cuatro primeras señales y la quinta sería muchas veces la consecuencia de las primeras.

- ¿Qué ocurre cuando solo uno de los miembros advierte la crisis?

- Es muy común en las parejas que un solo integrante vea los problemas de la relación y que el otro vea una “película muy diferente”. El “otro” en mi experiencia de consultorio suele ser el hombre, que llega muchas veces a la consulta sin saber muy bien porque está ahí pero al mismo tiempo sabiendo también que si no va la situación estaría peor. 

La mujer también suele ser la que dice “tenemos que hablar” y poner los conflictos sobre la mesa y a nosotros los hombres el solo hecho de escuchar esa propuesta nos tensiona e incomoda. El diálogo es fundamental y yo siempre digo que es el oxígeno de la relación y la elección de esa palabra es a propósito: sin oxígeno (diálogo) ninguna relación puede sobrevivir.

La capacidad de dialogar es clave en una relación y a nosotros los hombres nos suele costar y nos resulta un poco más difícil expresar lo que sentimos y hablar. La mujer maneja esto con mayor facilidad y mayores recursos, por lo menos en general.

- Cuando se presentan todas o la mayoría de esas señales, ¿el fin de la pareja es inevitable?

- El fin de la pareja no es inevitable, yo siempre digo que en la mayoría de los casos, a menos que suceda algo grave en el vínculo, siempre hay tiempo para separarse, lo cual quiere decir que muchas veces hay posibilidades de hacer algo.

Todo depende del grado de daño que tenga la pareja. Habitualmente me preguntan cuál es el grado de efectividad que tiene una terapia de pareja, desconfiando de su eficiencia. 

Esto es como una enfermedad médica, cuanto más temprano se aborde la crisis más se puede hacer. De hecho una crisis de pareja no es otra cosa que la renegociación del contrato del vínculo.

Hay un viejo dicho que dice que “cada pareja es un mundo”; pues la traducción psicológica de ese dicho es que cada pareja tiene un contrato y como no existe el contrato eterno, más tarde o más temprano va a tener que ser renovado, van a tener que cambiar cláusulas en la relación.

Algunas parejas logran renovarlo y otras no. De hecho este contrato que tienen las parejas es mucho más complejo que el contrato que firmamos cuando alquilamos un departamento por ejemplo, y la mayor complejidad tiene que ver con que este contrato tiene aspectos conscientes y aspectos inconscientes, y estos últimos son los más complejos porque en general las parejas no son conscientes de esto.

- ¿Cuál es la recomendación cuando uno (o ambos) integrantes de una pareja perciben que atraviesan una crisis?

- Todo en la vida se sostiene con esfuerzo, mi trabajo lo sostengo de esa forma, mi grupo de amigos también requiere de cierto esfuerzo, mi familia, mis hobbies, etc. La pareja también se sostiene con esfuerzo, pero este concepto tiene mala prensa. Nos encanta pensar en el amor en términos de magia, de hechizo y todas esas cosas, pero lo cierto es que la pareja no es una excepción y también requiere esfuerzo y trabajo.

Pero ese trabajo no es agarrar el pico y la pala, ese trabajo tiene que ver con mirar al otro, saber cómo se siente, cuáles son sus proyectos, sus deseos, sus miedos, cómo es su relación con sus amigos, sus vínculos, cómo está en el trabajo, etc. De eso también se trata la intimidad: de saber qué tiene mi pareja en la cabeza. Muchas parejas fallan en esa intimidad y es ahí cuando se produce la soledad en la pareja.

 

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