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Le rogué que no se fuera pero fue inútil, la otra lo estaba esperando.
Buena Vida

Le rogué que no se fuera pero fue inútil, la otra lo estaba esperando

Mis lágrimas no fueron suficientes para hacer que se quedara, no le bastó con haber recibido los mejores años de mi vida y todo mi cariño, pero el problema real nunca fue ella 

Por: Brenda Colón Navar

Le rogué que no se fuera pero fue inútil, la otra lo estaba esperando.(Pexels)

Le rogué que no se fuera pero fue inútil, la otra lo estaba esperando. | Pexels

Le rogué que no se fuera pero fue inútil, la otra lo estaba esperando y mis lágrimas no fueron suficientes para hacer que se quedara. Mucho tiempo me dije que eran mis arrugas contra su cuerpo perfecto, mis estrías contra su sonrisa perfecta, pero estaba muy equivocada, el problema siempre fue él.

Cuando pasan cosas como estas es un torbellino de emociones, vemos a la otra como la enemiga, como esa mujer que queremos ser pero no podemos, la que tiene lo que más amamos, la que vivirá una vida que era para nosotras, la que solo disfrutará lo bueno cuando nosotras estuvimos ahí ayudándolo a ser el hombre que la enamoró.

Siempre nos preguntamos qué hicimos mal, qué señales ignoramos y qué hubiéramos hecho diferente, siempre pensamos en el hubiera aunque no sirva de nada, buscamos respuestas donde sea porque nos pesa el corazón, nos pesan sus pedacitos y esa vida que imaginamos y se nos fue de entre las manos. 

Mucho tiempo la odié, imagino que tú también si viviste algo así, pero ¿alguna vez te preguntaste qué historia le contaron? ¿Alguna vez te preguntaste cómo la convencieron de ser la otra? No la justifico, pero sé que la otra no vio la misma historia que yo y entonces entendí que el verdadero villano de la historia era él, el hombre que más amé.

Y aún sin él, la vida sigue y te das cuenta de que lo más importante siempre fuiste tú

¿Me dolió? Sí, pero la vida no espera, igual debí volver al trabajo, igual el día llegaba después de la noche, llegaban las fechas especiales, los cumpleaños y descubrí que lo más importante no era tenerlo a mi lado sino simplemente que yo estuviera bien. 

Le rogué que no se fuera pero fue inútil, la otra lo estaba esperando. Pexels
A veces necesitamos despertar a la vida para reencontrarnos con nosotras mismas.

A él no le fue como pensaba, alguna vez me buscó pero no quiero hablar de eso porque simplemente no vale la pena. Creo que tanto nosotras como ellos debemos ser fiel a nuestras promesas y hablar antes de lastimar, hablar antes de hacer algo que ya no se pueda deshacer. 

Me llevó tiempo encontrarme, redescubrir todo lo que era sin él, todo lo que era por mí, pero ahora lo que veo frente al espejo cada mañana me agrada, no es perfecta pero sí es más sabia y más feliz. Le rogué que no se fuera pero fue inútil, la otra lo estaba esperando y a mí también, la vida me tenía un buen regalo : reencontrarme a mí misma.

 

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