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Cómo ganar una discusión sin perder la prudencia. Foto: unsplash
Buena Vida

Cómo ganar una discusión sin perder la prudencia

Cómo ganar una pelea o discusión sin perder la compostura. Sheila Estévez, psicóloga especialista en conflictos emocionales, nos dice cómo hacerlo.

Por: Jazmin Lopez

Cómo ganar una discusión sin perder la prudencia. Foto: unsplash

Cómo ganar una discusión sin perder la prudencia. Foto: unsplash

Cómo ganar una discusión sin perder la compostura y la prudencia. Sheila Estévez, psicóloga especialista en conflictos emocionales, ha explicado a El País que “discutir no es malo, es positivo, sano y fruto de la madurez”. Para la especialista siempre es positivo conversar “y si hay desacuerdos, es preciso negociarlos mediante una discusión”.

Evidentemente, ella se refiere a discusiones con sentido y criterio, temas en los que, quizá estés en desacuerdo con la otra persona pero expresarle tu punto de vista con los fundamentos necesarios. A continuación te revela las claves para ganar una discusión sin perder la prudencia y compostura.

Cómo ganar una discusión sin perder la prudencia

- Practica la escucha activa

Lo primero que ha de hacer cuando aplique la escucha activa es “no tomarse a nivel personal la opinión de los demás, del mismo modo que los otros no se tomarán sus palabras como un ataque contra ellos”, explica Estévez.

Cuando se tiene en mente este punto, entonces se debe “escuchar el mensaje en lugar de ir gestando la respuesta mientras le están hablando (cosa que se hace como contraataque, la mayoría de veces), con lo que no estaríamos discutiendo inteligentemente”, relata la especialista.

- No mires demasiado a los ojos

Un estudio publicado en la revista científica Psychological Science muestra que el contacto visual, en realidad, puede hacer que las personas sean más resistentes a la persuasión, especialmente cuando ya están en desacuerdo contigo.

"Nuestros hallazgos muestran que el contacto visual directo hace que los oyentes escépticos tengan menos probabilidades de cambiar de opinión, no más, como se creía anteriormente", relata el investigador principal del estudio, Frances Chen.

- Modula tu tono de voz

"Es importante tener en cuenta el tono y las palabras que se utilizan a la hora de discutir. Han de ser expresadas en un tono cercano, pero no invasivo, nunca alzando la voz, ni utilizando palabras que puedan herir la sensibilidad, hecho que naturalmente encendería las alertas defensivas de quien nos escucha o de quienes estamos escuchando", nos aconseja Sheila Estévez.

- Respeta las creencias y valores de tu interlocutor

Una de las reglas fundamentales para no acabar una discusión cual pelea de gallos es evitar a toda costa entrar en el plano personal. Hay que tomarse el tiempo de pensar unos segundos en la visión y experiencia del mundo que tiene su interlocutor (y que probablemente difiere mucho de la tuya) y, con ello, "esté abierto mentalmente, no juzgue y quédese con aquello que le aporte de lo que su interlocutor comparta con usted", recomienda la psicóloga.

- Toma el poder de la persuación

Mezclar asertividad, escucha activa y otras herramientas de la psicología, puede ser la mezcla ideal que te ayude a mantener la calma y llevar tus discusiones a un plano más consciente. Además, si está determinado a hacer valer su opinión entonces deberás usar técnicas de persuasión, pero cuidado:

"La persuasión es un estilo comunicativo que tiene como objetivo principal cambiar la actitud o el comportamiento de una persona, o un grupo de personas, hacia un evento o idea, de manera premeditada.

[...] En este sentido, que la propia opinión tenga más peso que la de las demás personas es una arma de doble filo si no se sabe gestionar trascendiendo el propio interés", concluye Sheila Estévez.

En resumen, reflexiona si de verdad quieres hacer cambiar la opinión de los demás o solo quieres exponer tus ideas.

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