Logo Soy Carmin
Hay que tenerle miedo a una mujer que se está cansando de ser buena 
Buena Vida

Hay que tenerle miedo a una mujer que se está cansando de ser buena 

Una mujer puede ser dulce, ceder y amar con el alma, pero si la lastimas va a llegar un momento en el que ya no hay marcha atrás, se va ir, se va cansar. 

Por: Karen Villaseñor

Hay que tenerle miedo a una mujer que se está cansando de ser buena (Foto Unsplash)

Hay que tenerle miedo a una mujer que se está cansando de ser buena  | Foto Unsplash

La verdad es que no es exageración, llega un momento en el que las lágrimas ya no se asoman, en que el dolor se esconde y la fortaleza se vuelve la mejor compañera. Sí, hay que tenerle miedo a una mujer que se está cansando de ser buena. A una mujer que ya no está dispuesta a ser la segunda opción, que se empieza a querer más y por ello se aleja. 

Cuando una mujer lo decide no avisa, se va, se va porque siente que la vida la está golpeando duro y ya no puede más. Porque uno se cansa, de dar y dar, sin recibir nada a cambio. Porque sí, todos tenemos distintas formas de amar y, tal vez ese hombre te ame a su modo, pero, ¿eso es lo que quieres? 

 

Hay que tenerle miedo a una mujer 

Una mujer que se está cansando de ser buena no necesita decirlo, se le nota en la mirada, en la forma en que se levanta como si nada y en las tantas ganas que tiene de recuperarse. Porque los amores desgastan, el alma se pierde y la felicidad se nubla. Y es ahí, cuando te das cuenta que has cedido demasiado. 

Una mujer que se está cansando de ser buena, es la misma que ha dado un sinfín de oportunidades, que creyó que esa persona iba a cambiar, que pensó que su amor lo podía todo y que el hombre que está a su lado, tal vez pensaría de la misma forma, con los mismos objetivos, pero no…

Sí, hay que tenerle miedo a una mujer que se cansó de ser buena, porque descubrió que puede amarse a sí misma, porque ahora sabe saborear la vida sola y porque aprendió que puede ser independiente y salir a luchar por sus sueños sin hombre a su lado. Por eso, hay que tenerle miedo. 

Porque cuando menos lo pienses se irá, a conquistar sus miedos, a gozar sus victorias, a disfrutar cada momento y encontrarse, para que ningún hombre que vuelva a atravesarse en su camino piense que podrá tratarla a medias, como si no se mereciera a alguien que esté dispuesto a lo que sea por verla sonreír. 

Temas

Comentarios

TE RECOMENDAMOS