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A mi hermana mayor, mi segunda madre : gracias.
Buena Vida

A mi hermana mayor, mi segunda madre : gracias

Te vi florecer de un día a otro, hoy solo quiero que te sientas orgullosa de mí y celebrar la gran mujer que eres 

Por: Brenda Colón Navar

A mi hermana mayor, mi segunda madre : gracias(Unsplash)

A mi hermana mayor, mi segunda madre : gracias | Unsplash

La vida nos pone diversas pruebas a lo largo del tiempo y estoy segura de que una de las tuyas fue tomar un lugar que no te correspondía. Hoy escribo esta carta de amor a mi hermana mayor, mi segunda madre: gracias por estar para mí. 

Era pequeña cuando mamá partió. Años después entendí que no era la única, hay algunos que perdemos a mamá por una enfermedad, otros donde mamá se va, otros, que simplemente no crecemos con ella porque debe salir a trabajar y alguien más toma el rol, en mi caso fue el de una gran mujer, mi hermana mayor. 

Las hermanas mayores crecen con la responsabilidad de velar por los demás y aunque suena como una gran labor, pocos piensan en todo lo que ellas pierden por lo mucho que dan, son aquellas que se aguantan los antojos, los deseos, por ver felices a los más chiquitos y así hasta que la vida les alcanza.

Cuando crecemos celebramos a esa hermana mayor por lo que ha sido, lo que dejó ir por amarnos, por criarnos, por enseñarnos del mundo para vernos florecer poco a poco, ellas lo hicieron de repente porque no hubo más opción.

Son las hermanas que celebramos los 10 de mayo, en los cumpleaños, en Navidad, la que a veces es la peor mujer del mundo por los límites que nos pone aunque después entendemos el por qué. Algo aprendimos y la vida entera no alcanza para agradecer ese sacrificio de amor.

A mi hermana mayor, mi segunda madre : gracias. Unsplash

Si conmigo fuiste fabulosa, con tus hijos serás aún más maravillosa

Pero todos los ciclos cambian y el nuestro ya no nos ha llevado por el mismo camino. Ahora mi hermana tiene su propia familia y pronto será mamá de verdad. Yo solo quisiera que ese bebé supiera lo afortunado que es de tener esa gran madre en su vida, sé que tendrá una gran infancia y que mi hermana no dudará en darle lo mejor. 

Yo le contaré cómo era su madre antes, de las canas verdes que le saqué, de las veces que ella me protegió del mundo, que me secó las lágrimas y en un abrazo me hizo sentir que todo estaría bien. Le contaré de esa mujer que siempre supo ser madre y por eso es la mejor de todas. 

A las hermanas mayores, las de gran corazón y sacrificio, a las que queremos hacer sentir orgullosas, las que tomaron un rol que no era suyo pero lo hicieron lo mejor posible. Gracias por estar, por cuidarnos, por creer en nosotros y por contagiarnos su amor por la vida.

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