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Una mujer fuerte no ruega, se aleja en el momento que se siente no deseada.
Buena Vida

Una mujer fuerte no ruega, se aleja en el momento que se siente no deseada

En el amor también hay sabiduría. Y es que por más que amemos al otro, es mucho más grande el amor a nosotras mismas. Nuestro corazón no vive de migajas 

Por: Brenda Colón Navar

Una mujer fuerte no ruega, se aleja en el momento que se siente no deseada.(Unsplash)

Una mujer fuerte no ruega, se aleja en el momento que se siente no deseada. | Unsplash

Yo fui una de esas creyentes del amor, de las que pensaba que daría lo mejor de mí para que mi relación fuera feliz y que el amor siguiera vivo para siempre. Todo cambió cuando entendí que una mujer fuerte no ruega, se aleja en el momento que se siente no deseada

Llega un momento donde uno aprende que no solo de ilusiones se alimenta el corazón, que una persona no es suficiente para mantener viva la relación y antes de pedirle a él que no se fuera, me fui yo. Mi corazón no podía seguir viviendo a base de migajas

Ser inteligente no quiere decir que no nos duele, pero sí nos da perspectiva y nos brinda el gran regalo de reconocer que es mejor que duela un poco hoy a que mañana nos destruya la vida. Nuestro valor, nuestra vida, no dependen de otros, somos nosotras quienes creamos todo, los demás solo ayudan y eso es la regla principal para la mujer fuerte. 

¿Rogar? No gracias 

¿Por qué forzar las cosas? ¿Por qué aferrarnos a que las cosas pueden cambiar cuando es obvio que la otra persona no quiere? El amor es muchas cosas, pero no puede ser algo obligado, no son suficientes las buenas intenciones, el cariño o el agradecimiento, no se piensa, se siente o no se siente y cuando ya no está, la despedida es la mejor decisión. 

Rogar es perder tiempo que podemos usar en sanar nuestro corazón, tiempo que podemos dedicarle a alguien que nos valore realmente y tiempo para construir algo que realmente valga la pena porque será eterno. 

Las mujeres que ruegan son las que no se han dado cuenta de su poder, que no saben que solas pueden brillar de una manera impresionante y que le tienen miedo a la soledad por el encuentro que se da con el pasado y las heridas que no hemos cerrado. 

Una mujer fuerte no ruega, se aleja en el momento que se siente no deseada. Unsplash

No permitiré que mi mente me llene de complejos 

Y es que cuando una se da cuenta de que la pareja ya no nos desea y mucho menos nos ama, nuestra mente nos hace los juegos más crueles, nos hace sentirnos culpables por lo que no hicimos, nos hace dudar de nuestra belleza y nuestra inteligencia. 

Sin que nuestra pareja mueva un dedo, nosotras mismas nos convertimos en nuestras peores enemigas y yo no le quise dar ese poder. No pienso justificar su falta de valor para decirme las cosas, mucho menos aguantar que busque en otro lugar lo que no encuentra en mí aunque esté a su lado. 

Una mujer fuerte no ruega, se abre paso a la vida hacia las mejores oportunidades y no necesita que alguien lo haga por ella, su amor propio es su fortaleza más grande. 

 

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