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Qué hacer para no criar un hijo machista
Buena Vida

Qué hacer para no criar un hijo machista

La mejor manera de educar a un hijo es inculcando en primer lugar, la igualdad entre niños y niñas.

Por: Jazmin Lopez

Qué hacer para no criar un hijo machista(Pixabay)

Qué hacer para no criar un hijo machista | Pixabay

Las nuevas generaciones están creciendo en un mundo muy distinto al de nuestros abuelos. Con la evolución mental que actualmente experimenta el ser humano, la crianza de los niños ha tomado un nuevo hilo. Son niños que están creciendo en medio del despertar de una nueva conciencia física y social. Aunque, a decir verdad, aún queda mucho por hacer. Ya lo menciona la activista Gloria Steinem, "el gran problema de todos, hombres y mujeres, no es aprender sino desaprender"... el machismo, en este caso.

Evidentemente, educar a un niño no es tarea fácil, pero tampoco es imposible. Primero hay que asimilar que tomar en cuenta que para educar a los hijos, es necesaria la presencia física de ambos padres. Prestarles atención el mayor tiempo posible. Hacer un hueco a lo largo del día. Luego necesitamos comprender qué quiere decir que la diferencia de género es un problema de educación. ¿Es repartir equitativamente las tareas del hogar entre el niño y la niña? A qué es lo que se refiere exactamente la igualdad entre hombres y mujeres.

El hombre caballeroso del siglo pasado, el que era amable con la mujer colocándola en un pedestal porque la veía como un ser vulnerable y con necesidad de protección, ya está quedando en el pasado. Ahora vemos nacer un nuevo concepto al que le han transmitido valores de cuidado y protección a las personas que quiere, independientemente del género al que pertenezcan.

El papel de los nuevos padres
Muchos padres se preocupan por cosas como que sus hijos no se comporten de manera desafiantes con otros niños y por eso les corrigen cuando insultan o levantan la mano a un amiguito. Sin embargo, otros padres no se paran a analizar la forma en que ellos se relacionan con sus propios hijos. "¿Qué aprenderá si le dices que no grite mientras le levantas la voz? ¿Qué aprenderá si le dices que no pegue a su hermana mientras lo tomas y agitas del brazo...?"

"Antes de plantearse cómo educar a sus hijos e hijas en un contexto de igualdad, los padres deberían analizar desde qué parámetros fueron educados ellos, y qué papeles desempeñan dentro su propio sistema familiar. No es eficaz tratar de educar a un hijo en la corresponsabilidad de las tareas del hogar mientras observan cómo, en su día a día, es su madre quien renuncia a su tiempo para hacer las tareas domésticas", reflexiona Penélope Piñera, psicóloga sanitaria experta en violencia de género.

Por fortuna, ya son muchos los hombres los que desde hace ya tiempo no simpatizan con la idea del machismo puesto que no se sienten cómodos ni identificados con el modelo de masculinidad patriarcal. A pesar de que actualmente los hombres siguen teniendo más derechos y privilegios que las mujeres, muchos de ellos se sienten explotados por un sistema en el que deben encontrar un nuevo modelo de ser propio, no impuesto.

"El género es una construcción social y cultural, por tanto el concepto de masculinidad y feminidad no es algo estático sino que se aprende, se impone, se desarrolla o se modifica en función de muchos condicionantes externos. No solo es posible encontrar nuevos modelos de masculinidad, es absolutamente necesario para lograr una sociedad más justa e igualitaria", analiza la psicóloga Piñera.

La Asociación de Hombres por la Igualdad (Ahige) anota los principios básicos para tomar conciencia en relación a la necesidad de un cambio desde la responsabilidad masculina. Entre ellos destaca "el proceso y replanteamiento de la relación con sus hijos e hijas. Un nuevo hombre y padre que ya no acepta continuar con un papel secundario e intenta que la relación sea más completa, aprendiendo a implicarse directamente con ellos y ellas". El objetivo es claramente cuidar mejor a los hijos y el tipo de educación que se les da.

Por su parte, la psicóloga de la Universidad de Kentucky Christia Brown, aseguró en un reportaje publicado en el periódico estadounidense The New York Times que cuando las mujeres terminan la escuela secundaria, la mayoría ha sido acosada por hombres. El artículo se hizo viral en el país, pero claramente no hace falta conocer tal noticia para saber que es una realidad que se presenta día con día en todas partes del mundo. El problema es global. 

María del Mar Padrón, especialista en coeducación y violencia de género, señala como origen del maltrato la idea del amor romántico, ese que se basa en la renuncia, el sufrimiento, los celos y el control como muestras de amor.

"El mejor antídoto para luchar contra él es que los padres aceptemos y tratemos por igual a hijos e hijas, dándoles a cada cual su propia identidad. Hay que fomentar la empatía y la ética del cuidado en los chicos, y el valor de la autonomía en las chicas", apunta la experta. Este tipo de educación hará que ellos sean capaces de relacionarse de una manera más sólida, sin machismo de por medio y tratándose como iguales.

Se apunta reformular roles y la tarea que comienza con los juguetes y sus imperfecciones, que se dejan de lado en los catálogos actuales. "La pregunta que todo el mundo debería hacerse es: ¿se necesitan los genitales para jugar con ellos? No, pues entonces todos los juguetes son igualmente válidos para niños o niñas. Los únicos criterios que deberíamos tener en cuenta a la hora de elegir un juguete son la edad, las destrezas o capacidades que desarrollan, los gustos…", matiza la experta.

"Es cierto que los roles de género cumplen con un objetivo en función de lo que una sociedad considera adecuado para hombres y mujeres en cada momento histórico, el problema está en que en la mayoría de las sociedades actuales predomina un sistema patriarcal donde se ejerce la supremacía de lo masculino, donde se sitúa al varón como referente", explica Piñera. Un ejemplo ilustrativo es utilizar el masculino como genérico universal, justificándolo con la idea de que incluye a las mujeres.

Películas, música y moda

Ojo que por muy bien que lo estemos haciendo en casa, hay aspectos externos que pueden disolver todo lo que hemos construido. Películas, series, música, que nos venden la idea de que hay parejas predestinadas, que los celos "son una muestra de amor", es algo peligroso que los niños vean, porque luego es algo que normalizarán.

"De poco sirve si en casa nos relacionamos de forma igualitaria y no violenta pero la música que escuchan nuestros hijos varones hace apología de la violencia y el abuso, si sus películas les transmiten roles de género donde las mujeres son frágiles y sumisas, y están siempre a la espera a que un príncipe las rescate", concluye la experta.

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