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No es rendirse es simplemente saber que ya fue suficiente
Buena Vida

No es rendirse es simplemente saber que ya fue suficiente

El tiempo que nos da la vida es limitado, no lo gastes en un lugar donde no eres feliz. Busca tu felicidad y aprende a marcharte

Por: Laura Alarcón

No es rendirse es simplemente saber que ya fue suficiente(unsplash)

No es rendirse es simplemente saber que ya fue suficiente | unsplash

Con el tiempo las relaciones cambian, el paso de los años las puede volver más fuertes e indestructibles o por el contrario, se debilitan y se derrumban. Por desgracia mi relación pertenecía al segundo grupo, donde el amor se acaba. Por eso decidí poner un alto, no es rendirse es simplemente saber que ya fue suficiente. 

Cuando empezamos nuestra relación hace 10 años, no éramos lo que somos ahora, él estaba siempre de buenas, practicaba deporte y amaba su trabajo. Hoy llega de malas de la oficina, secretamente tiene un calendario donde lleva la cuenta exacta de los días que faltan para su jubilación. Por mi parte, puedo decir que ya no interesa arreglarme ¿para qué?, mejor dicho, ¿Para quién?

Al momento de iniciar un matrimonio suponemos que fue la mejor decisión que pudimos tomar, creemos fielmente que juntos formaremos una familia hermosa y nos haremos felices todos los días, sin embargo, a veces las personas se comportan muy distinto a lo esperado. 

En mi matrimonio los primeros meses fueron pura miel, pero hasta la fecha no logro explicarme qué pasó, con los años,  mi esposo, empezó a estar de malas todo el tiempo, y lo que antes le gustaba, ahora parecía molestarle. Por mucho tiempo me sentí culpable, buscaba entre mis amigas y grupos de ayuda el remedio para sanar mi relación. Todo cambio resultaba pasajero. 

Muchas veces pasó por mi mente la idea de divorciarme, pero mi familia insistía en que el amor todo lo puede, y ahí estaba yo de nuevo, siendo la esposa más amorosa del mundo, perdonando e intentando comprenderlo todo. 

Algo en mí quería salir corriendo, pero honestamente, me molestaba abandonar la batalla luego del tiempo invertido, llevaba ya muchos años de su mano, me había esforzado mucho, quería que funcionara, tenía que funcionar.


¡Vaya tontería!, creer que tenía que funcionar sólo porque me estaba esforzando, ahora entiendo que una relación siempre es de dos, fue un error quedarme tantos años, esperando que las cosas se tornaran mejores. Ya pasaron 10 años y no deseo perder ni un segundo más, no me estoy rindiendo cobardemente, me estoy retirando sabiendo que ya fue suficiente. 

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