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Matrimonio: Cómo hacer que dure para siempre.
Buena Vida

Matrimonio: Cómo hacer que dure para siempre

Psicóloga revela la clave para un matrimonio feliz y duradero, pero ojo, no depende de las acciones de tu pareja, es un trabajo mutuo que se respalda en la plenitud individual

Por: Brenda Colón Navar

Matrimonio: Cómo hacer que dure para siempre.(Pexels)

Matrimonio: Cómo hacer que dure para siempre. | Pexels

¿Por qué algunos matrimonios duran muchísimos años y otros acaban rápidamente? Varios expertos en salud emocional han tratado el tema, pero hoy hablaremos de cómo formalizar una relación te hace mejor persona, cómo hacer que dure para siempre.

La primer pregunta que podríamos hacer es ¿por qué deseas casarte? Erróneamente, muchos recurren a este vínculo pensando en que la pareja satisfacerá todas sus necesidades, pero una pareja no es para eso. La clave de un matrimonio duradero es la plenitud individual, así lo afirma Catherine Aponte, psicóloga. 

Además de su experiencia en el campo profesional, Catherine Aponte recién celebró su aniversario de bodas número 60 y ella y su marido concluyeron que estar juntos les había convertido en mejores personas, por lo que compartió los puntos claves de su relación en el afán de apoyar a otras parejas. 

En un texto para Psychology Today, Catherine Aponte explica precisamente que lo primero es ver a la pareja como una motivación y no como alguien que satisfacerá necesidades que debemos trabajar de forma individual. Estos son sus consejos.

Una matrimonio a prueba del tiempo

Las recomendaciones de Catherine Aponte van más allá de los roles establecidos por la sociedad en la que hemos crecido, consisten en crear una relación con la pareja dejando fuera opiniones de amigos y familiares, enfocándonos en el bienestar de cada uno y como la pareja que hemos formado. 

Tengan planes individuales en los que trabajen juntos

Catherine Aponte señala que lo primero es asegurarnos de que ambos tengamos planes individuales para la vida en los que podamos trabajar juntos, así nos convertimos en una versión mejor de la que ya somos. 

En este punto se contemplan los planes individuales o el enfoque personal porque si lo hacemos como pareja, es común que uno abandone sus proyectos por apoyar al otro y se puede crear una relación codependiente. 

Aquí aparece la negociación, pero no una donde el egoísmo nos hace buscar la mayor ganancia, sino que reconocemos que ambos somos tan valiosos como el otro, que cada uno puede tener sus deseos y necesidades, explicar por qué son importantes y especialmente, ninguno busca satisfacer todo eso a costa del otro por sentir algún tipo de superioridad. 

Cuando una pareja negocia y colabora, motiva al otro y crea confianza, pues ambos se sienten escuchados, valorados y preparados para los planes a futuro. 

Matrimonio: Cómo hacer que dure para siempre. Pexels

Trabajen en sus propias inseguridades

Sí, así como se habla de lo bueno también debemos considerar lo incómodo. Un matrimonio funcional será aquel donde ambos son capaces de aceptar sus responsabilidades y de reconocer sus inseguridades personales. Esto saldrá a flote cuando la pareja llegue a un desacuerdo e intenten resolverlo. 

Es normal que nuestra experiencia personal nos haga reaccionar de una forma específica a detalles en la relación, pero cuando no lo tomamos personal y realmente buscamos trabajar en ello y solucionarlo, todo cambia. 

Aquí también es importante no reaccionar por impulso a lo que el otro haga y no nos parezca, pues no siempre lo hacemos solo por la acción, debemos pensar también en sus motivos para actuar así. 

Nuevos puntos de vista de ideas anteriores

Para la psicóloca, el matrimonio es algo creado por dos personas, donde la pareja decide crear su vida como mejor le parezca, más allá de los estereotipos de género y de pensar que el matrimonio es un intercambio de necesidades. Cada pareja decidirá la mejor manera de hacer sus actividades pensando en el bienestar mutuo, sus emociones y su disponibilidad.

También debemos saber discernir entre lo que queremos y lo que necesitamos, porque entonces habría que preguntarnos si realmente es una necesidad y por qué le achacamos esa responsabilidad al otro. 

Una necesidad surge del egoísmo, es algo que deseamos para sentirnos mejor, pero cuando hablamos de que “queremos algo” entonces expresamos emoción, interés en el otro y lo que pueda desear, cambia por completo. 

Catherine Aponte señala que estas recomendaciones no crean un matrimonio perfecto pero sí uno real, uno donde ambos tienen la voluntad de ser mejor, de trabajar en mejorar aquello que resulta difícil, han mantenido el respeto, la confianza y se han convertido en mejores individuos, empáticos, atentos y motivados. 

Con información de Psycology Today

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