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La labor de una mujer es ser feliz, no arreglar a un hombre.
Buena Vida

La labor de una mujer es ser feliz, no arreglar a un hombre

Dejemos de vernos como las salvadoras del mundo, como los ángeles que debemos descuidarnos por cuidar al hombre que nos acompaña, ese es su trabajo y el nuestro, ser la mejor versión de nosotras mismas

Por: Brenda Colón Navar

La labor de una mujer es ser feliz, no arreglar a un hombre.(Pexels)

La labor de una mujer es ser feliz, no arreglar a un hombre. | Pexels

La labor de una mujer es feliz, no arreglar a un hombre. Lo digo porque a veces en el afán de amar y de mantener nuestra relación estable, damos tanto que nos olvidamos de nosotras mismas y que al final del día, no podremos salvar a quien no quiere ser salvado, una mujer no es el centro de rehabilitación de un hombre.

Muchas veces crecemos con la idea de que nuestra meta de vida es tener a un hombre, ser esposa, ser madre y entregarnos en cuerpo y alma al cuidado de la familia, pero en esa serie de lecciones omiten que lo primero es cuidar de nosotras porque si no estamos bien, no podremos cuidar de nadie. 

En ocasiones, esa idea de que necesitamos a un hombre es tan fuerte que nos convertimos en presas fáciles de los patanes, de los malos hombres, los que no saben valorarnos, los que piden y exigen pero no dan nada, solo lo suficiente para mantenernos ahí cuando nos usan como saco de boxeo para sus frustraciones, sus traumas y sus rencores.

También nos sentimos las salvadoras. Aunque ese hombre nos trata mal, aunque nuestros seres queridos nos dicen que no es alguien bueno para nosotras, nos aferramos a creer que nosotras lo podemos cambiar, que él no ha cambiado porque no se había topado con la persona correcta y tampoco funciona así, solo perdemos tiempo y amor propio.

Estar con un hombre que nos trata mal y que sobretodo, no quiere ayuda, no quiere cambiar, nos trae consecuencias graves, multiplica nuestras inseguridades, nos hace olvidar nuestro valor, nuestra grandeza, nuestra fuerza, nos convierte en una víctima en lugar de hacernos brillar como debemos hacerlo. 

No trates de “arreglar a un hombre”, trabaja en ti, en ser libre y feliz

Te escribo esta carta para recordarte que tratar de arreglar un hombre no sirve de nada, que cuando somos madres nuestros hijos son nuestra responsabilidad, que cuando tenemos mascotas, son nuestra responsabilidad, pero los hombres no, son adultos y si no saben ni quieren asumir sus responsabilidades, no los necesitas en tu vida.

La labor de una mujer es ser feliz, no arreglar a un hombre. Pexels
Trabaja en ser la mejor versión de ti y todo estará bien.

No eres menos mujer por no tener un hombre a tu lado, no eres menos mujer por fallar en el amor, no eres menos mujer por haber amado a un hombre que no supo amarte, no eres menos mujer por haberlo intentado todo aunque no funcionara. 

 La labor de una mujer es ser feliz, no arreglar a un hombre, particularmente tu trabajo más importante es cuidar tu corazón, crecer en inteligencia emocional, en amor propio y construir la vida que deseas, porque cuando tu prioridad eres realmente tú y no un hombre, entonces puede aparecer el hombre correcto, el que te ama y no te lastima.

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