Buena Vida

La deseable

Sobre el racismo, la misoginia entre nosotros y nosotras mismas

Por:

Diosa Ixchel     (Victoria Aldunate Morales)

Diosa Ixchel (Victoria Aldunate Morales)

A continuación te dejo un hermoso cuento indígena que nos habla de cómo es la educación que recibimos las mujeres desde el seno materno, la escuela y la vida, finalmente cubrimos la necesidades de otros y nunca las nuestras. Espero que lo disfrutes.

Una de las primeras lecciones que recibió la niña sobre sexo fue cuando sus padres le ordenaron que no mirase a los perros aparearse en la calle, puesto que era algo “feo”.

La segunda vez, ella se balanceaba sobre sí misma en la silla ¡Eso no se hace, te mueres!, gritó la voz de su madre… La niña lo siguió haciendo escondida, desesperada, gozando siempre con el miedo a la muerte en el placer.

La tercera lección fue de su abuela: Que juntara las piernas cuando andaba con vestido, para no provocar a los hombres.

Pintura de Victoria Aldunate Morales

 

La siguiente se la debía a su profesora de séptimo. Había llamado aparte a todas las niñas ante la mirada sorprendida de los varones, para recomendarles a ella que cuando estuvieran “indispuestas”, escondieran cualquier vestigio de sangre menstrual: la toalla higiénica bien enrollada en papel, les había subrayado, y lavarse varias veces “en esos días de suciedad”.

Ella había seguido en sus aprendizajes, sola. Aprendió a entrar la barriga para verse más flaca, a hacer dieta permanente, a perfumarse para serle agradable a los hombres y a sacarle partido a su cuerpo para ser deseable.

Se hizo deseable, se casó y parió. Había aprendido.

Lo que no pudo aprender –nunca- fue a tener orgasmos, pero esa es otra historia.

Fuente: Kaos en la Red

 

¿Crees que el cuento refleja nuestra realidad?

 

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