Buena Vida

Frases que jamás debes decirle a tu hijo o le romperás el corazón

De acuerdo con diversas investigaciones científicas, las declaraciones invalidantes de los padres pueden provocar consecuencias de por vida para sus hijos

Por Marisela Salazar

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De acuerdo con especialistas, cuando los padres invalidan la experiencia emocional de sus hijos, es decir, al manifiestar que lo que sus hijos están pensando, sintiendo o haciendo no tiene sentido o es una reacción exagerada, provocan que se sientan avergonzados, frustrados, confundidos y equivocados.

Diversas investigaciones científicas advierten que los efectos de la invalidación parental recurrente y regular pueden ocasionar consecuencias de por vida para sus hijos como: dejar de confiar en sus emociones, comenzar a autoinvalidarse y explorar el entorno en busca de la forma correcta de sentirse.

Por ello, los terapuetas especializados señalan que los padres deben reconocer sin prejuicios los pensamientos, sentimientos, valores y comportamientos de sus hijos. Para hacerlo, recomiendan comprender la experiencia interna de sus hijos e incorporar en sus conversaciones habituales más declaraciones de validación que invalidantes.

A continuación compartimos algunas declaraciones invalidantes que los padres deben evitar con sus hijos:

No tienes ninguna razón para estar molesto. Nadie más se siente así

Este es un ejemplo clásico para decirle a tu hijo cómo debería sentirse. Es una manera de obligarlo a sentir o pensar de cierta forma. Al exponer a tu hijo a este tipo de declaraciones invalidantes puedes provocar que se sienta aislado, defectuoso y humillado. Procura jamás utilizar estas palabras.

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Eso no es lo que pasó

Cada persona tiene su verdad y su punto de vista de los acontecimientos que ocurrieron y vivieron. Jamás debes manipular psicológicamente la experiencia interna de tu hijo cuestionando sus recuerdos, su perspectiva y su realidad. Respeta su verdad y no intentes que crea que lo que vivió y experimentó no ocurrió.

¿Cómo crees que me hace sentir eso?

Recuerda que al entablar una conversación con tu hijo, es un diálogo, no un monólogo. Debes escucharlo con paciencia. Habrá un momento durante la charla para hablar sobre tus sentimientos. Pero antes, debes preguntarle amablemente si está dispuesto y listo para escuchar tu experiencia emocional.

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Eres tan dramático

Hacer declaraciones sobre el carácter de tu hijo es la forma más rápida de ponerlo a la defensiva, y cuando se siente a la defensiva, deja de escuchar por completo. Estas palabras provocan que tu hijo esté menos dispuesto a revelarte sus verdaderos sentimientos en el futuro por temor a ser juzgado. Recuerda que el etiquetado es la base de una relación de confrontación.

Bueno, la vida no es justa 

Hacer afirmaciones radicales sobre la vida es una forma segura de crear creencias negativas profundamente arraigadas en tu hijo que pueden tardar toda una vida en eliminarse. Es una declaración que no ayuda y envía el mensaje "debes acostumbrarte a la injusticia” que ningún niño puede sentir o comprender.

¿Por qué no puedes parecerte más a tu hermano?

Cuando comparas a tu hijo con otras personas le puedes generar vergüenza y depresión. En el lenguaje de un niño, estas palabras podrían interpretarse fácilmente como "No soy lo suficientemente bueno", "Algo anda mal en mí" o "No soy normal". Recuerda que la comparación es el ladrón de la alegría.

Deja de llorar. No hay razón para llorar

Ver llorar a tu hijo puede ser doloroso para ti, pero debes dejarlo llorar, se recuperará. Tiene derecho a expresar sus emociones. Ofrécele un pañuelo y pregúntale si le gustaría un abrazo o un momento para estar solo. Espera hasta que las lágrimas hayan disminuido para hacer más preguntas sobre cómo se siente y sobre el motivo de su llanto.

Algunos niños pueden experimentar un profundo sentido de vulnerabilidad y vergüenza cuando lloran frente a los demás, por ello, es importante darles su espacio. Existe evidencia científica que sugiere que el llanto puede mejorar el estado de ánimo, aliviar el dolor, restaurar el equilibrio emocional y desintoxicar el cuerpo. 

¿Pondrás en práctica estos consejos?

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