Buena Vida

El día que me di cuenta que era lesbiana

Una historia de vida de la que muchas suelen huir 

Por: Grecia Meza

Foto:magic4walls.com

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El mundo está loco, la gente ya no dice buenos días en la calle,  no respeta los semáforos, y no protege a sus mascotas. Si la vida por si misma es difícil, ahora imagínate como me siento. 

Es duro crecer. Cuando eres pequeña, lo aparentemente normal es que te llamen la atención los niños, y no es que te gusten propiamente, porque claro apenas eres una niña, pero creces con la idea de que te deben de gustar, y cuando llegas a la adolescencia te das cuenta que algo está cambiando, que sientes cosas raras con las mujeres, pero lo ignoras, te asustas un poco y lo dejas de lado. En un principio no me pareció nada excepcional, nada importante, así que tampoco se lo comenté a nadie. 

Pasan los meses, algunos años, y mi  curiosidad comenzó a aumentar, la curiosidad de mi sexualidad se siente distinta... No lo controlaba, de hecho no se controla. No es que quieras tener sentimientos por alguien de tu mismo sexo, el hecho es que lo sientes y ya.

Elige ser feliz

 

Y luego llega lo más preocupante, esos días en los que planeas ¿cómo le diré a mis padres? Y recuerdas las frases que todos dicen: “No creo creo que mi hija sea lesbiana”... y te arrepientes de romperles el corazón, lo vas aplazando día tras día.

Sería muy amargo el sufrimiento que tal vez vería reflejado en los ojos y en las palabras de unos padres impotentes ante esta afirmación de su hija, su hijita querida. No necesito un reclamo ni preguntas de ¿por qué? o ¿cuándo y cómo sucedió? porque no tengo respuestas. También soy una adolescente que vive un momento de duda y necesidad de afirmación de su yo, de su identidad, pero sobre todo, soy sólo una chica que trata de vivir su realidad en ese mundo de pertenencia.

 

Luego, después de un tiempo por fin me decidí. Conté lo que muchas se callan. Conté mi realidad, y aunque fue mucho mejor de lo que esperaba, algunas personas tratan de entender mi situación.

Ellos piensan que todo en la vida se planea, pero esto es más que eso. Es parte de mí. De mi esencia, de lo que soy y siempre seré. Mis padres y amigos aún tienen la esperanza de que me case con un hombre y tenga hijos pero, ¿quién decide eso?

Tal vez pienses que debo intentarlo, esforzarme, pero la verdad es que no puedo andar por ahí complaciendo a todo mundo y dejando de lado lo que a mi me hace feliz... y así como soy, soy muy feliz :) 

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