Buena Vida

El día que lo saqué de mi vida

Hoy soy más plena, más completa y decidida 

Por: Norma Portillo

Foto: Telemundo.com

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Después de dos años de divorcio, me decidí a limpiar aquel lugar de la casa que era su refugio. si ya sé que es mucho tiempo, pero no me sentía completamente segura de poder hacerlo.

Me daba excusas del porqué no lo hacía, que estaba muy cansada, que no tenía tiempo, que necesitaba comprar algunas cosas. en fin los pretextos eran muchos.

Un día me puse a pensar por qué realmente no tocaba ese lugar y me di cuenta que era porque de la casa era el lugar donde él se refugiaba a trabajar, a leer, a revisar su correo. era como algo muy íntimo que no quería que desapareciera de mi vida.

Como si conservándolo él regresaría y podría nuevamente verlo ahí sentado absorto en la pantalla de la computadora, volteando de vez en cuando a verme para hacer un poco de plática.

Cuando decidí limpiar el lugar, por fin le dije adiós, por fin me desprendí de lo que jamás va a regresar, de lo que ya no es mio, de sus gestos, de su mirada y de sus caricias.

Ahora el lugar se encuentra más limpio, más mio, la ausencia ya no se siente porque ya está lleno de mi.

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