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Cuando aprendes a quererte, ya no estás para cualquiera
Buena Vida

Cuando aprendes a quererte, ya no estás para cualquiera

A veces nos conformamos con menos de lo que merecemos porque creemos que no podemos aspirar a algo mejor, pero debes recordar que mereces: una pareja, unos amigos y unos compañeros de trabajo que te quieran bonito 

Por: Laura Alarcón

Cuando aprendes a quererte, ya no estás para cualquiera(Unsplash)

Cuando aprendes a quererte, ya no estás para cualquiera | Unsplash

Cuando aprendes a quererte, ya no estás para cualquiera. La vida suele ser complicada, no le agregues mortificaciones relacionándote con personas que no saben valorarte. No hablamos sólo de tu pareja, también nos referimos a ese trabajo donde te pagan poco o a esos amigos que sólo te buscan cuando necesitan un favor. 

La vida es demasiado corta como para estar con personas que nos restan energía, busca amigos que crean en ti y te motiven a ser mejor cada día. Busca una pareja que sonría con cada victoria conquistada y que te abrace en cada derrota, porque la vida no siempre es fácil pero es mejor cuando estás acompañada. 

Por años hemos creído que debemos perdonarlo todo en nombre del amor, y vamos por la vida permitiendo que otros nos lastimen porque queremos cumplir con un papel de perfección. El problema es que a veces nos olvidamos de nuestros propios sueños por querer cumplir los de otros. 

En cuestiones laborales también es importante aprender a poner límites, en ocasiones convivimos con compañeros que en lugar de ayudarnos a lograr nuestras metas parecen frenarlas, porque tienen problemas en casa o porque simplemente no aman lo que hacen y entorpecen el trabajo de otros. 

Aprende a poner distancia con este tipo de personas, porque mereces un espacio de trabajo libre de conflictos para poder desempeñarte como siempre has deseado y dar lo mejor de ti cada día, por desgracia no siempre son los compañeros de trabajo los que entorpecen nuestras actividades, a veces es nuestro propio jefe.

Si por desgracia tu jefe más que ayudarte a crecer te desmotiva, es momento de empezar a buscar nuevas alternativas laborales. No es fácil conseguir el trabajo ideal pero mereces un ambiente tranquilo, de eso no hay duda. Después de todo pasas en la oficina gran parte de tu día. 

Para poder aprender a ponerle límites a nuestros compañeros de trabajo, es necesario amarnos lo suficiente como para saber lo que merecemos. Cuando realmente te valoras entiendes que no tienes que estar tolerando caras largas ni comentarios desagradables, aprende a decir adiós a esas personas que no te valoran. 

Claro que cuando se trata de poner límites a nuestros seres queridos la cosa se complica un poco. Porque queremos complacerlos y verlos felices, pero recuerda que tu prioridad es tu paz emocional y tu propio bienestar. Porque al final del día sólo te tienes a ti misma. 

Cuando aprendes a quererte, ya no estás para cualquiera
Cuando aprendes a quererte, ya no estás para cualquiera: unsplash

Ahora ya sabes que el amor propio es la clave para dejar de perdonarlo todo, está bien ser paciente, pero tarde o temprano te desgastas. Así que nunca intentes resolverle la vida a otros, lo único indispensable es buscar tu propia felicidad.