Buena Vida

Criar hijos no es mutilarlos

Dejemos que sean eso, niños y que den rienda suelta a su curiosidad

Por: Norma Portillo

Foto: Montessaurus.com

Foto: Montessaurus.com

¿Quién dijo que el color rosa es para las niñas y el azul para los niños? Estarán de acuerdo conmigo que son convenciones sociales como muchas otras.

Cuando mi hijo más grande estaba pequeño, un día llegó una amiga a casa, yo acababa de adquirir un edredón muy hermoso, al momento de abrir la puerta de la recámara para presumírselo me encontré con la sorpresa que mi hijo pequeño que apenas tenía dos años había tomado mis pinturas labiales y se había pintado su boca. Ahí empecé a ver una larga fila de cosas “supuestamente femeninas” que hacía conforme crecía.

Él además de pintarse los labios, usaba mis zapatillas, sus primeros amigos de la infancia fueron mujeres y jugaba a las muñecas.

Con esto no quiero decir que eran los únicos juegos que realizaba, jugaba a la pelota, a los carritos, y a todo juego que hace cualquier niño.

Conforme fue creciendo, esta curiosidad fue quedando de lado y poco a poco el rol de género masculino afloró en él.

A los años tuve un segundo hijo y cuando empezó a hacer lo mismo ya no me espanté, me di cuenta que la curiosidad de los niños por conocer las cosas que hacen los adultos es una necesidad de todos y no se debe encasillar a determinados géneros.

Ahora mis hijos gozan de una sexualidad plena y muy identificados con lo que son, unos hombres sensibles y sin complejos.

Esto te puede interesar:

 

Temas

  • mujer
  • género
  • historia
  • hijos
  • educación

Comentarios

Te puede interesar