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Conforme avanza tu edad, cambia tu personalidad
Buena Vida

Conforme avanza tu edad, cambia tu personalidad

Las experiencias nos van cambiando y conforme avanza tu edad, tu personalidad también se modifica; hoy en Soy Carmín te platicamos cómo es que esto ocurre

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

Las personas somos producto de nuestras experiencias y vivencias, por eso suele decirse que con la edad, se gana perspectiva, porque con el paso de los años la vida se llena de momentos de los que se adquiere desarrollo intelectual y emocional.

Tus rasgos cambian conforme creces, incluso si te es imperceptible, y no eres la misma persona que eras hace 5, 10 o 15 años. Sucede en el aspecto físico, peor también en tus emociones, sentimientos y hasta personalidad.

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Para entender cómo la edad cambia tu personalidad, René Mõttus, editor de la revista European Journal of Personality, además de conferencista en la Universidad de Edimburgo, dice que es primero importante entender que la gente en este sentido no deja nunca de crecer, de cambiar.

Ahora bien, también hay que dejar claro cuáles son las cinco características de personalidad:

  • Apertura a experiencias (curiosidad intelectual e imaginación creativa)
  • Escrupulosidad (organización, productividad, responsabilidad)
  • Extroversión (sociabilidad, asertividad; opuesto a la introversión)
  • Amabilidad (compasión, acatamiento, confianza en otros)
  • Neuroticismo (tendencias hacia la ansiedad y depresión)

Cada persona cambia diferente, sin embargo, el experto señala que sí se observan algunas formas más comunes de cómo cambiamos de personalidad conforme avanza la edad. “Muchos creen que las personas tienden a ser más amables, más cooperativas, organizadas y obedientes a medida que envejecen”, señala René Mõttus.

Hace énfasis en la tendencia de maduración de la personalidad, que es inclinarse hacia la estabilidad emocional. Esto habla de personas más maduras. Para entenderlo de forma práctica, el experto propone un ejercicio: “supongamos que realizas un gran estudio y mides los cinco rasgos de personalidad de millones de personas. Para cada rasgo, los participantes reciben comentarios en puntuaciones: bajo, medio y alto”.

Conforme avanza tu edad, cambia tu personalidad
Conforme avanza tu edad, cambia tu personalidad. Foto: Unsplash

Entonces formas parejas, personas en sus veintes con personas de 50 años. Y preguntas: ¿Qué tan probable es que el miembro mayor de la pareja obtenga una mayor retroalimentación que la persona más joven?

En varios estudios que miden la amabilidad y la escrupulosidad, la desviación estándar es más alta entre los de edad madura que los de 20. Lo que se obtiene es lo siguiente: en aproximadamente el 50% de los casos, la persona mayor recibe una retroalimentación más alta; en aproximadamente el 30%, ambos obtienen la misma retroalimentación; en aproximadamente el 20%, la persona más joven obtiene una retroalimentación más alta.

Esto es, que las personas mayormente calificadas como amables, responsables, confiables, organizadas y productivas, son principalmente aquellos en edad adulta, porque esto es algo que se ha adherido a su personalidad con el paso de los años.

Los cambios se presentan además principalmente en los rasgos específicos de amabilidad, escrupulosidad y estabilidad emocional, es decir, que además, dice René Mõttus, es difícil que se presenten cambios en todos los 5 rasgos principales de personalidad; serán unos u otros, pero poco probable que todos, aunque no imposible.

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Foto del periodista Diana Miriam Alcántara Meléndez

Creo por completo en el poder de la palabra escrita; es por eso que estudié comunicación y guionismo. Tengo un Master en Comunicación, Periodismo y Humanidades con especialidad en Narrativa Audiovisual de la Universidad Autónoma de Barcelona. Soy amante del cine, las series, la música, la cultura popular, la literatura, la moda y todo lo que tenga que ver con entretenimiento, curiosidades y aprender cosas nuevas. Siempre tengo un dulce en la bolsa, hay sin falta un libro en mi buró y no puedo vivir sin papel y pluma a la mano para apuntar nuevas ideas.

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