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Niño usando una tablet. FOTO: UNSPLASH
Buena Vida

Cómo evitar que mis hijos tengan relaciones tóxicas por las redes sociales

El peligro de que tus hijos convivan por riesgos electrónicos, es inminente, por lo que es importante que conozcas los riesgos y formas de protegerlo de posibles relaciones tóxicas en las redes sociales

Por: Bonita Haro

Desde muy pequeños aprenden a usar aparatos electrónicos. FOTO: UNSPLASH

Desde muy pequeños aprenden a usar aparatos electrónicos. FOTO: UNSPLASH

Las redes sociales y el internet, en general, hoy en día pueden ser un arma de dos filos, pues por un lado, son una herramienta infalible a nivel profesional y académico, y, por qué no, es el medio ideal para comunicarse con otras personas; pero también crean/fomentan las relaciones tóxicas, y tus hijos pueden estar en peligro de caer en ellas. De la mano de los expertos te ayudaremos a evitar que tus hijos tengan relaciones tóxicas por redes sociales.

Mantén a tus hijos ocupados en otras actividades. FOTO: UNSPLASH

La psicóloga Pilar Rodríguez, junto a los periodistas Juan Carlos Blanco y Sonia Martín, ha dado forma al libro Familias EnRedadas (Editorial Morata), en el que explica que para combatir esas relaciones tóxicas es necesario conocer y entender la tecnología, en familia, “porque estamos todos en el mismo barco”.

Y es que, en estos tiempos, resulta muy complicado mantener una real privacidad, pues las redes sociales están en todos lados, y nadie está exento que nuestra información, datos o fotografías en la red sean mal utilizadas.

“La idea es educar a los niños a relacionarse con la tecnología de manera sana, desde las emociones, respetando espacios, pero con normas y límites e identificando los riesgos. No se trata de prohibirla ni quitarla como un castigo”.

¿Cómo evitar que mis hijos caigan en relaciones tóxicas en internet?

1. Identifica el tiempo de conexión

Mientras más tiempo pase tu hijo en las redes sociales, es más probable que esté enganchado a la tecnología, y más susceptible está a estos problemas. Pero, ¿cómo le puedes exigir a tus hijos que dejen el teléfono celular, si tú también como padre pasas horas en el aparato?. Primero, hay que predicar con el ejemplo.

2. Educar en los conceptos

Pilar Rodríguez recomienda definir a qué nos referimos en cada momento. “Un amigo no es lo mismo que un conocido”, dice. “O una foto puede ser comprometedora para unos, mientras no serlo para otros”.

3. Limitar el tiempo de uso

 “Siempre dependerá de la edad y de la madurez del niño, pero es recomendable no superar las dos horas frente a las pantallas. Se puede establecer un horario fijo o permitir a los chicos que organicen esas horas a lo largo del día”, aconseja la experta.

De ser posible, hay que acostumbrar a que tu hijo evite levantarse en la noche a checar su teléfono o chatear hasta tarde, pues además de los riesgos de caer en una relación tóxica, también puede estar afectando su salud al perder horas de sueño, así como tener el teléfono encima de la mesa a la hora de comer (empezando por los padres).

4. Participar en su vida digital

Es importante que como padres conozcamos los sitios que nuestros hijos acostumbran a visitar, qué tecnología usan.

No se trata de fomentar la adicción, sino de compartir lo que hacen para empatizar y enseñar a los niños a manejarse con criterio, a definir los tiempos y detectar los riesgos a los que se exponen.

5. Poner límites

Las normas y límites enseñan a gestionar las emociones de los niños, y fomentar pequeñas responsabilidades desde la infancia como hacer su cama o poner la mesa, ayuda.

El buen juicio y el autocontrol son habilidades que resultan especialmente difíciles para los pequeños, porque están asociadas al lóbulo frontal del cerebro, que sigue desarrollándose hasta la segunda década de vida.

Por eso, somos los adultos quienes debemos orientarlos. “Cuando un niño se violenta porque se le acaba su tiempo de pantallas o se le corta inesperadamente la WiFi, es importante atajar la conducta. No la emoción: el enfado es válido, pero cómo reaccionar frente a él hace la diferencia”.

6. Tener un adulto a quien acudir

Dales la confianza a tus hijos para recurrir a ti ante alguna situación que lo incomode o ponga en riesgo su integridad. En caso de dificultad, la comunicación con un adulto aligerará su carga para que el joven pueda hablar sin miedo a ser juzgado.

7. Recurrir al control parental

Lo ideal es basar la relación en la confianza, pero si ocurren señales de alarma, es necesario tener presente que la seguridad de tu hijo es lo más importante, así como su privacidad.

“En ocasiones el control parental puede ser de ayuda. Este, además de revisar contenidos, permite también bloquear webs y limitar el tiempo de uso”.

Aunque a estas alturas es difícil tener un control total de este tipo de costumbres, sí tenemos que imponerles a nuestros hijos desde pequeños el autocuidado, pues es casi imposible alejarlos de lo inevitable, tener contacto con internet y redes sociales.

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