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Cómo decir no y evitar sentirte culpable
Buena Vida

Cómo decir no y evitar sentirte culpable

Según los psicólogos, las razones más comunes de esta problemática suelen ser el no querer parecer groseros o descorteses, el miedo al conflicto o al rechazo y la fuerte necesidad de ayudar

Por: Sol Sánchez

Cómo decir no y evitar sentirte culpable(Pexels)

Cómo decir no y evitar sentirte culpable | Pexels

A lo largo de la vida a varias de nosotras no han enseñado a ser complacientes y decir que si a todo, generalmente son más las mujeres, pero igual hay hombres, que son incapaces de decir no y ando lo dicen genera culpa. Yo soy una de esas personas que termina diciendo que sí todo. 

Según los psicólogos, las razones más comunes de esta problemática suelen ser el no querer parecer groseros o descorteses, el miedo al conflicto o al rechazo y la fuerte necesidad de ayudar. No obstante, esta forma de operar termina siendo perjudicial para la salud. Por lo tanto, en pro de nuestro bienestar, es vital que aprendamos a responder con una negativa sin sentirnos mal.

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El sitio Mejor con Salud detalla que saber decir “no” sin sentirnos culpables es una de las habilidades que comprenden el comportamiento asertivo, que es la capacidad de expresar nuestras creencias, emociones y deseos de manera amable, directa y sin irrespetar los derechos de los demás.


Decir que sí por miedo u obligación terminará provocando incomodidad, ansiedad, estrés y frustración. Además, implica colocar las necesidades de los demás por encima de las nuestras, lo que encubre una baja autoestima y una necesidad de aceptación en la que se debe trabajar, pues el no poner límites hará que se permita un abuso.

El decir que no te permitirá, priorizar tus cosas, lo que contribuirá a fortalecer tu seguridad y autoestima, te mostrarás más fuerte y decidido. Esta imagen evitará que los demás se aprovechen de ti, asignándote tareas que pueden llevar a cabo ellos mismos  más tiempo para dedicarte a las actividades que sí te importan y que te acercan a tus metas. Lo más importante te evitará el estrés que provoca el compromiso en exceso, y vaya que sabemos de eso.

Reconoce que tienes derecho a decir “no”

Este es un paso esencial para liberarnos de la culpa. Empieza a aceptar que todos los seres humanos tenemos derechos y uno de ellos es poder decir “no”. Por lo tanto, esto no implica ser egoísta, mala persona o irresponsable, no pienses en que eres algo de eso y no te culpes. 

Es imposible agradarle a todo el mundo

Por su parte, reconoce que es imposible agradarle todos. Los desacuerdos y conflictos entre las personas son inevitables y no está mal que así sea. Al contrario, eso significa que cada uno es un ser único y diferente. Así que evita agradarle a los demás cediendo a sus demandas. El único perjudicado serás tú mismo.

Acepta la ansiedad como parte del proceso

Al comienzo, es normal que sientas ansiedad o malestar por decir “no”. Por lo tanto, no caigas en el error de responder que sí para evitar sentirte incómodo. En su lugar, acepta que es parte del proceso y piensa que, a medida lo vayas poniendo en práctica, el displacer disminuirá.  Quienes hemos sentido esa molestia sabemos que se siente, no caigas en la trampa.

Reconoce que no puedes con todo

Ser incapaz de decir que no implica vivir la vida propia en segundo plano. Es decir, dedicar gran parte del tiempo satisfaciendo las demandas de los demás. Por lo tanto, lo ideal es establecer prioridades. Asimismo, sé consciente de que el apoyo que quieres dar debe ser una decisión propia, libre y sin peso. Es posible ser solidario y cooperador sin tener que decirle que sí a todo el mundo, sin estresarte y no hacer cosas con las que no podemos.

Atención a cómo te sientes cuando te piden un favor

Cuando alguien te pida un favor es fundamental que chequees cómo te sientes. Si te estresas, te desanimas o te cansa de antemano. Por lo general, uno sabe reconocer si está dispuesto a ayudar o no. Si sientes que no hay ninguna dificultad y estás encantado de, entonces no hay problema con que digas “sí”. En caso contrario, si realmente no puedes o no deseas apoyar, lo idóneo es que seas firme y te niegues. Recuerda que te estás evitando una molestia mayor.

Si no estás segura, piénsalo

No es tu obligación dar con una respuesta inmediata. Si no estás seguro de poder ayudar, entonces es válido que te tomes un tiempo para pensarlo. Comprometerte para luego darte cuenta que no tienes suficiente tiempo causará un mayor malestar o echar la culpa sin sentido a las personas que les dijiste que sí no es la solución.

Evita las ambigüedades

Procura dar respuestas simples, directas y sin la posibilidad de un posible “sí” en el futuro. Si ya es difícil decir que no, imagínate tener que decirlo varias veces, esto estresa.

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Foto del periodista Sol Sánchez

Sol Sánchez

Redactora Web

Soy una mujer que le gusta aprender nuevas cosas y conocer personas. Estudie comunicación y derecho. Comencé mi carrera profesional como reportera en 2009, por lo que he tenido la oportunidad de conocer historias y lugares. A lo largo de este tiempo he cubierto casi todas las fuentes en medios de Hidalgo y Ciudad de México. Mis temas favoritos son derechos humanos, música y realeza. 

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