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Carta a mis arrugas y a mis canas: gracias por recordarme la magia de estar viva.
Buena Vida

Carta a mis arrugas y a mis canas: gracias por recordarme la magia de estar viva 

Aunque muchas las esconden o se avergüenzan por las canas y las arrugas, a mí me hacen sentir viva, me recuerdan todo lo que he sobrevivido y que sigo de pie

Por: Brenda Colón

Carta a mis arrugas y a mis canas: gracias por recordarme la magia de estar viva.(Especial Netflix Grace & Frankie)

Carta a mis arrugas y a mis canas: gracias por recordarme la magia de estar viva. | Especial Netflix Grace & Frankie

El tiempo pasa y aunque ya no soy la mujer que salía los fines de semana de fiesta, que no tenía tantas responsabilidades y que quería comerse el mundo hoy quiero compartir esta carta a mis arrugas y a mis canas: gracias por recordarme la magia de estar viva

Sé que muchas mujeres tratan de esconderlas o que se avergüenzan, que sentirse viejas les hace sentir que queda poco tiempo o que ya no hay nada por vivir, pero no podría haber una mentira más grande, las mujeres maduras estamos llenas de magia y a diferencia de las jóvenes que apenas conocen el mundo, tenemos una sabiduría que nos hace amarnos más

Detrás de las canas y las arrugas se esconde un gran amor propio, se esconde el aceptar nuestro cuerpo como es, el haber aprendido a no dar explicaciones, a no perder el tiempo con quien no nos merece.

Detrás de las canas y las arrugas hay mujeres que han aprendido a no quedarse de brazos cruzados, a navegar por las situaciones más difíciles que la vida nos puede dar y aún así seguir de pie fuertes, bellas y seguras de que aún hay mucho por disfrutar, de que lo mejor aún está por llegar. 

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Las arrugas de mi boca me recuerdan todas las veces que reí hasta que se me salieron las lágrimas, las veces que sonreí ilusionada por el amor u orgullosa por algún logro de mis hijos, las veces que sentí satisfacción de haber superado un golpe de la vida que me parecía imposible.

Esas marcas son la forma en que la vida me recuerda lo fuerte que soy 

Las canas en mi melena me recuerdan esas noches que no dormí preocupada por mis hijos, las noches en vela de cuando me rompieron el corazón y juré no volver a enamorarme aunque claro que no lo cumplí, las preocupaciones que hoy veo pequeñas casi insignificantes, los miedos que superé, me recuerdan que no soy la mujer de ayer, que he aprendido, he crecido y que estoy orgullosa de la mujer que soy. 

Las canas y las arrugas son como soplar más velas en el pastel, celebro con ellas que el tiempo pasa y que sigo aquí, que Dios me sigue regalando nuevos días y con ello la oportunidad de ser mejor. 

Amo el gris de mis canas porque es como si tuviera polvo de estrellas en la cabeza, es llevar mi imaginación más allá y creer que todo es posible, que mis ganas de vivir no se definen por un número sino por la dicha y la fuerza que hay en mi corazón y que nunca imaginé tener. 

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Cuando era más joven me aterraba ser vieja, me aterraba perder mi belleza pero hoy sé que cuando nos amamos de verdad nunca envejecemos, que la vida aún tiene muchos regalos para nosotros, que nos vamos convirtiendo en una mejor versión de nosotras mismas y que tener tiempo es el tesoro más grande de todos. Tiempo para mí, para la gente que amo, para todo lo que quiero hacer aún, porque sí, aún quiero comerme el mundo. 

En esta carta a mis arrugas y a mis canas: gracias por recordarme la magia de estar viva, por mostrarme que mi fortaleza es infinita, que mi belleza está en el interior y que entre más pasa el tiempo, más aprendo de la gran mujer que soy. No importa si tengo 40, 50 o más, lo importante es que sigo aquí