Buena Vida

A quienes dijeron que no estaba lista para ser mamá

Gracias...por ustedes descubrí que dentro de mí habita una fuerza indomable y un amor infinito. 

Por: Ana Izabal

i.huffpost.com

i.huffpost.com

Cuanto me enteré que venía en camino tuve miedo, más que miedo, me quedé paralizada. El terror invadió mi cuerpo y las lágrimas brotaron de mis ojos como un manantial, no podía enfrentarlo, no estaba lista. 

No dormí durante muchas noches sofocada por mi propio secreto, pero conforme el tiempo avanzaba la mentira se iba haciendo más evidente; no tenía sentido seguir ocultando que dentro de mi, estaba creciendo la personita que más he amado en la vida. 

Decirlo en voz alta y a todo pulmón fue quizá lo más difícil que he enfrentado, mientras pronunciaba con voz entrecortada esas palabras que ni yo podía creer, mis ojos permanecieron clavados en el suelo, me era imposible siquiera atreverme a mirar a mis padres directo a la cara.

Lloré sin consuelo y así lo hizo mi madre que desde una esquina lagrimeaba su decepción. Mi padre en cambio no dijo nada, solo se quedó ahí, acribillándome con la mirada sin otra expresión que no fuera la de un profundo enfado. 

Luego dijo las palabras más infames "no puedes tenerlo, no estás preparada". 

En ese momento comprendí la gravedad de todo el asunto, que no se resumía al desafío de ser mamá y con más razón, de serlo iniciada mi juventud, no, lo más impactante fue comprobar que incluso mis padres creyeran que no sería capaz de hacerlo. 

Y así lo hizo todo mundo, haciéndome creer que dentro de mi no existía esa fuerza felina capaz de arriesgarlo todo para proteger a esa criaturita, frágil y desprotegida, que crecía dentro de mí y que me llenaba de su inmenso amor con cada día que transcurría. 

 

s-media-cache-ak0.pinimg.com

 

El tiempo ha pasado ¡vaya que sí! y el camino no ha sido fácil, ni siquiera un poco, pero he superado todas las pruebas que la vida me ha puesto, porque Dios no pone pruebas que no podamos pasar. 

Ahora puedo decir a todo esos que me dijeron que no estaba preparada para ser mamá, que tenían razón, que no tenía la menor idea en lo que me estaba metiendo, pero que a pesar del miedo, de las dificultades y de la soledad, pude experimentar el amor más puro y genuino del mundo y que no hay nada que desearía haber hecho diferente. 

Hoy les digo a todas esas personas que me retiraron su mano, que me juzgaron y que me llenaron de malos consejos, muchas gracias, porque me hicieron ver que si existen personas como ustedes, que no están dispuestas a entregarlo todo por un hijo, también existimos las que luchamos con uñas y dientes para sacar adelante a quienes más amamos.

De verdad, mil gracias. 

Esto puede gustarte: 

 

Temas

  • Buena Vida
  • Mujeres
  • Mamá
  • Pensamientos

Comentarios

Te puede interesar