Buena Vida

5 Hábitos de las mujeres con baja autoestima

Estos hábitos son tan comunes que pensamos son inofensivos, pero en realidad nos hacen mucho daño.

Por: Ana Izabal

Hablamos de autoestima todo el tiempo, lo que la fomenta y lo que la destruye, pero hasta cierto punto no terminamos de entender la importancia de cultivarla y cuidarla apropiadamente. En un mundo donde la superficialidad es tan común, solemos confundir autoestima con ego, con la necesidad de proyectar seguridad y superioridad en los diferentes ámbitos de nuestra vida. 

Tener autoestima sin embargo, no es algo que se deba proyectar, mucho menos simular, más bien se trata de tener una relación armoniosa con uno mismo y vivir en paz con esa relación reconociendo lo que debe ser cambiado y lo que debe ser cuidado. 

Fotografía: Unsplash

 

Tener autoestima sin embargo, no es algo que se deba proyectar, mucho menos simular, más bien se trata de tener una relación armoniosa con uno mismo.

Autoestima no es negarlo todo y decir "tengo autoestima y por ello me considero perfecta", "no necesito cambiar" o "soy mejor que otros".

La necesitamos porque de esta manera podremos vivir de una manera más libre, consciente y tranquila, pero en cambio decidimos aniquilar nuestro propio reconocimiento y amor propio mediante pequeñas acciones que creemos son inofensivas, pero que en realidad nos limitan mental, emocional y hasta físicamente. 

Estos son los hábitos de una mujer sin autoestima y que debes cambiar de inmediato de tu vida:

Palabras negativas

Si repites todo el tiempo palabras negativas éstas terminarán convirtiéndose en tu verdad. Recuerda que la mente es poderosa y si siempre estamos pensando de manera tóxica no podremos ser capaces de ver el lado bueno de las cosas. 

Si repites todo el tiempo palabras negativas éstas terminarán convirtiéndose en tu verdad.

No caigas en los extremos, evita decir cosas como "siempre" y "nunca"; cuando algo no resulte como lo esperabas no digas "no sirvo para nada", "no merezco ser feliz", "no puedo". Lo peor que podemos hacer es volvernos jueces y críticos de nosotros mismos, por ello, sé amable con tus palabras y no te menosprecies. 

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Hábitos poco saludables

Más allá del físico, lo que verdaderamente importa es la salud. Sentirte bien internamente comienza con el cuidado que tienes de ti misma, no tanto de cómo luces. Se entiende que si evitas hábitos destructivos para tu salud, entonces valoras tu vida y por ello cuidarás tu cuerpo y tu mente.

Quien entra en un círculo vicioso de autodestrucción demuestra poca autoestima, porque refleja descuido de sí mismo, así que antes de preocuparte por las tallas o las imperfecciones, ocúpate de darle a tu cuerpo lo que necesita y el resultado será positivo en consecuencia. 

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Buscar tu felicidad en cosas y personas externas

Aquella mujer que responsabiliza a otros de su propia felicidad, demuestra poca autoestima y un conflicto interno que no le deja vivir plenamente. Ni el dinero, ni los objetos, ni otras personas pueden darte la felicidad que buscas, debes recordar que la felicidad es algo que se lleva dentro y que en consecuencia, se comparte o se experimenta en compañía de otros. 

No olvides que tanto las cosas como las personas son transitorias, por ello debemos vivir sin muchos apegos, disfrutando plenamente el presente y no esperando tenerlo todo para comenzar a ser felices. 

No olvides que tanto las cosas como las personas son transitorias, por ello debemos vivir sin muchos apegos, disfrutando plenamente el presente.

Así que no creas que una pareja, un cuerpo perfecto o ropa cara te harán sentir más feliz; si dentro de ti no has desarrollado la serenidad, siempre estarás buscando algo que llene tu vacío existencial.

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No darte el crédito que mereces

A veces somos demasiado exigentes con nosotras mismas, pensamos que no lo suficientemente buenas en algo y le tenemos miedo a lo que muchos llaman "fracaso". No serás una mujer exitosa solo porque crees que lo puedes hacer todo de manera perfecta, esa exigencia no te permite ver que los errores son la vía para el aprendizaje. 

Saca de tu mente el "no puedo" o el "no sirvo para nada" y comienza  identificar tus debilidades para convertirlas en fortalezas. Está bien si un día necesitas un descanso, un tiempo fuera de la dinámica imparable de la vida cotidiana. Aprende a darte el crédito que te mereces y a la vez no caigas en el conformismo. Tú sabes perfectamente hasta donde puedes, así que sé fiel a eso sin dejarte manipular por tus propios miedos. 

Fotografía: Unsplash

Quejarte de absolutamente todo

Las personas que se quejan de todo demuestran que viven en conflicto con ellas mismas, que no encuentran soluciones a los problemas más simples y que básicamente, son infelices. A veces la queja se confunde con la denuncia o la opinión, pero no es lo mismo. 

Quienes se quejan todo el tiempo no saben de matices, todo lo ven mal porque de cierta forma su manera de ver la vida carece de apreciación o valoración. Si te quejas de todo reflejas falta de autoestima, porque das a entender que no te sientes cómoda ni satisfecha contigo misma y con lo que te rodea. 

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Además, quienes tienen este terrible hábito son los menos activos. Gustan de puntualizar los errores pero jamás hacen algo para resolverlos, ya sean propios o colectivos. 

 

 

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