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Cómo debes cuidar un tatuaje y las precauciones que debes tener en cuenta
Belleza

Cómo debes cuidar un tatuaje y las precauciones que debes tener en cuenta

El resultado definitivo de un tatuaje depende de los cuidados que le apliques en tu casa los días posteriores. El grado de atención que se le preste a las indicaciones marcará la diferencia entre un tatuaje bien definido o uno defectuoso

Por: Aline Ordaz

Cómo debes cuidar un tatuaje y las precauciones que debes tener en cuenta(Foto: Unsplash)

Cómo debes cuidar un tatuaje y las precauciones que debes tener en cuenta | Foto: Unsplash

Un tatuaje es una decisión muy imoportante en la vida, por muy pequeño que quieras hacerlo debes tener en cuenta las precauciones necesarias antes de realizarte un tatuaje y también los cuidados básicos una vez que hayas elegido un diseño para tatuarte, que te ayudarán a para preservar la salud de tu piel y conseguir un resultado satisfactorio.

Lucir un tatuaje dejó de ser una cuestión tabú hace tiempo a pesar de que no hace mucho este tipo de ornamentos eran impopulares por las connotaciones que se les atribuían, en la actualidad cada vez son más las personas que decoran su cuerpo con figuras y motivos de todo tipo.

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Existen muchos factores relacionados con la prevención y el cuidado del tatuaje que son determinantes para conseguir un resultado satisfactorio. Un tatuaje consiste en dar forma a un dibujo sobre nuestra piel mediante punciones con las que se introducen pigmentos de color en la dermis.

En definitiva, se trata de una herida abierta que, como cualquier otra, es un foco de infecciones que hay que vigilar y cuidar. Esto último es primordial para que un tatuaje quede lustroso y perdure en perfecto estado a lo largo del tiempo. Pero el cuidado de un tatuaje comienza incluso antes de hacérselo.

Hay que tener en cuenta una serie de factores para no poner en peligro la salud de tu piel, por lo que debes elegir el establecimiento adecuado: asegúrate de que el local cumple con los requisitos higiénicos-sanitarios. Las instalaciones han de estar habilitadas correctamente, bien equipadas y limpias. Lo más parecidas posible a una clínica médica.

Es importante evitar tatuarse en zonas con lesiones cutáneas, pues es muy arriesgado tatuarse en lugares de tu cuerpo en los que haya verrugas, lunares, cicatrices o quemaduras. Más peligroso todavía es hacerlo si tienes lesiones cutáneas como psoriasis o liquen. Algunos productos que se utilizan para realizar un tatuaje, especialmente las tintas, pueden causar reacciones alérgicas. Mira los componentes y, en caso de duda, solicita una prueba de alérgenos antes de tatuarte.

Debes tener claro que el resultado no será el mismo en todas las partes del cuerpo, en el cuello, al ser la piel más elástica, existe el riesgo de que el diseño se deforme con el paso de los años. Asimismo, en el caso de las manos o los pies, al estar muy expuestas al roce, el tatuaje se desgastará rápidamente y puede que incluso haya partes que desaparezcan.

El resultado definitivo de un tatuaje depende de los cuidados que le apliques en tu casa los días posteriores. El grado de atención que se le preste a las indicaciones de la persona tatuadora al respecto marcará la diferencia entre un tatuaje bien definido o uno defectuoso. Por ello hay que prestar atención especial.

Cómo debes cuidar un tatuaje y las precauciones que debes tener en cuenta. Foto: Unsplash

Los cuidados básicos que requiere un tatuaje implican que una vez que la persona tatuadora haya cubierto con plástico o gasas su obra nada más terminar, para evitar la entrada de aire en la herida y el roce con la ropa. Debes mantener esa protección un mínimo de dos horas y un máximo de cinco antes de quitarla.

Durante unas dos o tres semanas, hay que lavar la zona con agua tibia y un jabón neutro al menos tres veces al día. No utilices jabones con perfumes o alcohol, ya que pueden irritar la herida todavía más de lo que está. Para distribuirlo por la piel, utiliza tu propia mano, que debe estar limpia, nada de esponjas o similares; y para secarlo, aplica suaves golpecitos con papel de cocina.

Después de cada limpieza, extiende sobre el tatuaje una crema cicatrizante y masajéalo suavemente. No es conveniente emplear demasiada crema, así que si notas un exceso, retíralo. Durante el primer mes de vida del tatuaje están prohibidos los baños en la piscina, el río o en el mar. Sí que puedes ducharte con el tatuaje al descubierto, pero hay que procurar no mojarlo en exceso y retirar con la mano inmediatamente el jabón que caiga sobre él.

A lo largo de ese periodo, tampoco puede recibir los rayos del sol. Una vez superado ese tiempo, protege la piel del tatuaje con crema de factor 50 si lo expones a los rayos solares. Tratar de utilizar ropa que no se pegue en exceso a la piel para evitar el roce constante. Aplica cremas hidratantes una vez hayas acabado ese proceso para proporcionar una mayor protección a tu piel y así prolongar el brillo del tatuaje.

Cómo debes cuidar un tatuaje y las precauciones que debes tener en cuenta. Foto: Unsplash

Dado que un tatuaje es una herida en nuestra piel, es posible que se irrite, se infecte, o provoque alguna reacción adversa durante su curación. Algunas molestias son típicas, como la irritación de la zona o una leve hinchazón, que probablemente remitirán en un día o dos. En cualquier caso, si el estado de tu tatuaje te preocupa por cualquier motivo, lo más recomendable es acudir al dermatólogo.

Algunas de las complicaciones más habituales que se pueden experimentar tras realizarse un tatuaje, o los síntomas que indican que se ha producido una infección en la zona tatuada son: Inflamación o hinchazón. Puede llegar a aparecer un queloide, que es una zona elevada, originado por un excesivo crecimiento del tejido cicatrizal.

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También puedes tener reacciones alérgicas a las tintas, el color rojo es el tinte que provoca más alergias, que se manifiestan con un sarpullido y un picor persistente, y que podrían aparecer mucho tiempo después de haberse hecho el tatuaje, como lo es mal olor, sangrado, secreciones, llagas que liberan fluido espeso, blanco o amarillento e incluso sed extrema.

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