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Libros frescos para este calor

Para esta temporada te presentamos algunos ejemplares que debes leer

Soy Carmin
Por Soy Carmin

Las lecturas para el verano implican el “déjá vu” del cómo será este año. Todos estaremos leyendo un nuevo libro de Harper Lee, “Go Set a Watchman”, a tan solo 55 años de la publicación de “To Kill a Mockingbird”. Seguiremos buscando el siguiente “Gone Girl”, el libro de suspenso para los seguidores, equivalente a la gran ballena blanca de Ahab. Nos golpearán las imitaciones de “The Devil Wears Prada”, incluida una que, de hecho, se titula “The Knockoff” y le pide prestado, casi tan libremente, a “All About Eve”. Las historias de miedo al estilo de Stephen King, en las que un escritor famoso cae presa de una admiradora obsesiva (suena conocido), las habrá escrito Stephen King. Se titula “Finders Keepers”, señala Janet Maslin para New York Times. 

De Harper Lee, “Go Set a Watchman”.

 

Y Adolfo Hitler hará una ovación final. Para reírse. Quien quiera que esté interesado en “Look Who’s Back”, la novela de historia que describe esto, tendrá que responder esta pregunta en un examen de conciencia: ¿realmente puedo tratar a un libro sobre este monstruo como una lectura ligera? Y, mientras estoy en la playa (o el autobús o el avión, es uno increíble para viajeros) con una edición en pasta dura, ¿le dejo la sobrecubierta o no? La escueta caricatura de la sobrecubierta es graciosa, pero no a todos les parecerá así. 

 “Look Who’s Back”.


Es obvio que “Look Who’s Back” funciona como tema de conversación. Igual que “So You’ve Been Publicly Shamed” por Jon Ronson. Entretenido como es, Ronson ha tocado una fibra colectiva sensible con la evidencia anecdótica de qué tanto daño puede causar la muchedumbre de los medios sociales, que tiene este libro. Algunas de sus historias, como la forma en la que Jonah Lehrer se autodestruyó al permitir que el plagio se deslizara sigilosamente dentro de su libro “Imagine” y, peor, que mintiera al respecto, ya son conocidas. Sin embargo, el regalo de Ronson es el de haber escarbado en el corazón de semejantes líos para encontrar algo perdurable que llevarse. En este caso, ¿si ya eres un mentiroso, no has aprendido nada de la historia? No quieran eludirse. Digan la verdad sobre sus mentiras.

Para los lectores que necesitan un recordatorio habitual de la amenaza que representa la falsa cordialidad en los medios sociales “Terms of Service: Social Media and the Price of Constant Connection” por Jacob Silverman es un buen susto para el verano.
Llegará en esta estación la primera gran biografía de Joan Didion, originaria de California, quien estuvo intensamente sintonizada a sofisticadas conspiraciones muchísimo antes de que Silicon Valley fuera un lugar capaz de concebirlas. “The Last Love Song”, por Tracy Daugherty, es un libro muy pesado sobre ella, y sus lectores más ávidos ya saben quiénes son. Sale en agosto. 

 

A los lectores veraniegos también les gustan los libros sobre guerra. ¿Cuál va a ser el “The Boys in the Boat” (del 2013 sobre una improbable justa olímpica) de este año? Aquí está un candidato curioso: “The Ingenious Pyke: Inventor, Fugitive, Spy”, por Henry Hemming. Se trata de un camaleón mejor conocido en su nativa Gran Bretaña, donde se publicó este libro el año pasado con el título “Churchill’s Iceman”. Uno de los logros notables de estos llamados científicos locos fue sugerir que los británicos podrían utilizar al hielo en forma estratégica en la Segunda Guerra Mundial: construir aviones de carga a partir de un compuesto de aserrín y hielo. Las ideas de Pyke no eran del todo inviables y no las rechazaron sin pensarlo dos veces.

Ahora reconoceré haber hecho lo que les encanta hacer a los escritores de libros de suspenso: enterrar el plomo. Es “Disclaimer” el que resultó ser el “Gone Girl” de la temporada, aun cuando dice lo mismo cada publicista que tiene uno sobre matrimonios en problemas. Esta novela de debut por Renée Knight tiene un gran gancho inicial: una cineasta encuentra un libro desconocido cerca de su cama, lo abre para ver que es un relato apenas novelizado de la peor cosa que ha hecho en su vida. Cuando examina la página de descargo de responsabilidad, ve que está tachada la parte sobre el hecho de que no está basado en ninguna persona, viva o muerta. Con tinta roja.

“The Royal We” es para lectores que prefieren que las aventuras amorosas sean directas, sin veneno. Son menudencias inteligentes y chistosas del dúo obsesionado con la moda, conocido como las Chicas Fug, Heather Cocks y Jessica Morgan.
“Oh! You Pretty Things” por Shanna Mahin, suena más a una primera novela, pero zumba con una sabiduría ganada a duras penas. Describe la vida de una asistente personal de una celebridad de Los Angeles, un tipo de trabajo que Mahin conoce de primera mano. 


Esto sería mero voyerismo – que también tiene su sitio en las listas de lecturas para el verano _, pero el libro es más inteligente que eso. Es revelador al ilustrar cómo, aun una autodescrita estrella “fácil” puede ser cada vez más difícil, si se le da todo lo que quiere, se trate de un hombre o una mujer.
Ahora, por fin, recurramos a la lectura playera sine qua non: el agua.

Las memorias de William Finnegan, “Barbarian Days: A Surfing Life”, es el potente libro en esta categoría. A partir de una niñez en los 1950, en California, y luego en Hawái, cuando se las arreglaba para surfear antes de ir a la escuela, por no mencionar que también después, Finnegan supo que sería su pasión perdurable. Sin embargo, no pudo haber imaginado cuán lejos podría vagar. “Barbarian Days” se extiende a los primeros días combatiendo a los bravucones hawaianos hasta las aventuras exóticas en Tavarua, Fiyi, que ve cambiar de un paraíso desconocido a un complejo vacacional privado para los ricos, publicitado en la portada de la revista Surfer.

“Orient” de Christopher Bollen, también es acuoso, gracias a su pintoresca ubicación en el este de Long Island. Se trata de una novela larga, absorbente, de pueblito, en la que la llegada del narrador como un adolescente de acogida, lleno de problemas, enturbia la paz y la quietud de los lugareños, y echa a andar una serie de incidentes inquietantes.
No se puede avanzar muchas páginas en “The Cartel” sin la idea de que aparecerá la muerte violenta de alguien. Para una confrontación menos peligrosa, se pueden considerar un par de libros sobre ser entretenido. Más o menos. “Your Band Sucks: What I Saw at Indie Rock’s Failed Revolution (But Can No Longer Hear)”, por Jon Fine, es todo lo que deberían ser las memorias de un músico, de culto y favorito: es un libro seductoramente ameno para el que no hay que tener conocimiento previo del autor, Bitch Magnet, ni de ninguna otra banda con la que haya tocado. 

“Sick in the Head: Conversations About Life and Comedy” es una antología de entrevistas que, cuando apenas era un alumno de secundaria, realizó Judd Apatow, el maestro de la comedia, que consiguió su primera gran oportunidad en la serie de televisión “Freaks and Geeks”, sobre adolescentes. Rastreó a cada persona famosa y chistosa que pudo encontrar y debió haber sido persuasivo. El libro contiene algunas entrevistas de 1983, incluida una con Jerry Seinfeld. 

 

Larry David. 

La sorprendente alineación de entrevistados que tiene el libro está integrada por grandes comediantes y escritores: Larry David, Albert Brooks, Chris Rock, James L. Brooks, Key y Peele, Lena Dunham, Louis C.K., Jon Stewart, Michael Che, Stephen Colbert, Mel Brooks. Y continúa la lista.
“The Knockoff”, de Lucy Sykes y Jo Piazza, trata de esfuerzos más desesperados por ser entretenidos: describe el frenético proceso de llevar una revista como Vogue del papel a una aplicación. La editora de más de 40 años de edad, Imogen Tate, se encontraba ausente con licencia médica y se perdió la transición. Regresa y encuentra que quien fuera su asistente, Eve Morton, dirige las computadoras y es la que mandaba.

¿Copos de nieve en verano? Seguro.

En el mercado de los libros playeros cualquier cosa sirve. “The Marriage Book: Centuries of Advice, Inspiration and Cautioanry Tales From Adam and Eve to Zoloft”, por Lisa Grunwald y Stephen Adler, es una antología sólida, pero la entrada sobre Zoloft se metió a fuerza en el libro solo por el título. Apenas si es una página y media, un mero truco publicitario.
Este año, los honores a la mejor publicidad corresponden a “Does This Beach Make Me Look Fat?”. Tiene un título que combina dos géneros enormemente populares. La portada tiene dos pares de pies con las uñas de los pies pintadas de rojo y chancletas. Hay arena, mar y azul; cielo azul, ninguna preocupación a la vista. Y lleva el nombre de Lisa Scottoline que vende mucho, junto con el de su frecuente socia en la escritura, Francesca Serritell.
Este libro también tiene palabras entre los forros. Están bien, ¿pero acaso importa? Es un espécimen perfectamente diseñado para el verano, que envía un mensaje pavloviano: nada – nada _, más que una vacación de verano. 

 

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