Trendy

¡La mentira de la Navidad!

¿Cómo saber sí mentir a tu hijo sobre la existencia de Santa Claus es bueno o malo?

Martha Gastelum
Por Martha Gastelum
  • Mentiras de la Navidad. Foto: guiainfantil.com

    Mentiras de la Navidad. Foto: guiainfantil.com

La imaginación de un niño es sorprendente, y sobre todo cuando se trata de creer en cosas ficticias que les provoca un emotivo sentimiento de gozo y felicidad. Cómo creer en la mentira de queSanta existe y que todos los años viaja en su trineo desde el Polo Norte para llevarle juguetes a los niños de todo el mundo que se portan bien”.

Recuerdo, cuando niña, era de mucha ilusión ver llegar la época de Navidad a mi casa. El saber primeramente que era tiempo de vacaciones, a dormir mucho, levantarse tarde y poder convivir más tiempo en familia, eso me ponía feliz.

Ver todo un ambiente navideño por las calles de la ciudad, entre luces, decoraciones, arbolitos y mercadillos, me ponía aún más contenta. Recuerdo que esperaba con ansias la llegada de la Nochebuena, jugar con mis primos, estrenar ropa y dormir temprano, porque nuestros padres nos mandaban a cierta hora a la cama, porque Papá Noel llegaría a las casas a dejar los juguetes y si no nos dormíamos, se daría cuenta y no dejaría los juguetes.

 

Y tú... ¿Creías en Santa Claus?

 

¿Quién no se fue a dormir temprano, esperando la tan anhelada llegada de santa? y ¿Quién no pensó, en no dormir para ver a Santa poner los regalos en el arbolito? y finalmente nos quedábamos dormidos, levantándonos al día siguiente tristes por no haber visto a Santa dejar los juguetes.  

¿Tus hijos créen en Santa Claus?

Todos queríamos ver llegar a Santa, nuestros padres nos decían que el hombre de rojo, tenía polvos mágicos para dormir a los niños que lo quisieran ver.¿A quién no le paso, que Santa olvidó dejar su regalo en el árbol, en alguna Navidad? ¿Quién le escribió una carta con 20 regalos y solo le llevo 4? ó peor aún, ¿Quién no recibió regalos que no le habían pedido? Y con todo eso, aún así como niños inocentes creíamos en Santa.

Polvos mágicos. Foto: irishcentral.com

 

Conforme fui creciendo, cada año las Navidades, para mi eran más tristes, había menos regalos en el arbolito, y poco a poco me daba cuanta de que Santa no era quién yo pensaba.

Algo me decía que había alguien más detrás de todo esto. Empecé a darme cuenta de que mis papás le pagaban a Papá Noel para que me llevaran los juguetes y lo que mi imaginación había creado, cuando era más pequeña, se esfumo  en pocos segundos.

Seguí con mi creencia en él, pues aunque los regalos fueran comprados, sabia que aún existía el anciano de barbas blancas.

Posteriormente mi mamá, se daba cuenta de que yo ya empezaba a crecer y cada año me daba cuenta de ciertas cosas y ¡Pumm! ¡La noticia llegó! con una voz seria me dijo, claramente ¡Santa Claus, no existe! a lo que yo le conteste un ¡Ya me lo imaginaba! Mi madre me abrazo y me dijo que todo ese tiempo había mentido, sobre la existencia de Santa, porque le gustaba verme ilusionada, al saber que recibiría mis regalos de Navidad. Y desde ese momento mis diciembres ya no fueron los mismos.

Santa leyendo cartas. Foto: youtube.com

 

Mamás, ¡Santa Claus no existe! esa mentira, aunque parezca inocente, no se la fomentes a tus hijos. Aunque en la actualidad los niños son más listos y ya no se dejan engañar tan fácilmente por los papás. Hoy en día hay muchos padres que al pasar por la decepción y desilusión de que nunca existió Papá Noel, han aprovechado para no seguir mintiendo a sus hijos. 

Me ha tocado ver en algunos centros comerciales y aprovechando las compras de diciembre, muchos padres acompañados de sus hijos en la búsqueda de sus regalos, niños que piden sin parar a los padres, como si de la cartita a Santa se tratará. “Los padres han remplazado al viejito barbón” ó mejor dicho; “Todo el tiempo fue remplazado por ellos”.

Si bien es cierto, que es bueno, fomentarle a nuestros hijos la imaginación, pero siempre y cuando esta no sea a base de una mentira que después pueda desencadenar tristeza y decepción.

No le mientas a tus hijos por estos motivos:

- Sus hijos podrían perder la confianza en los padres cuando se dan cuenta de que se les ha mentido.

- Empezarán a pensar que mentir es aceptable.

- Es doloroso para un niño, descubrir la verdad.

La mentira. Foto: http://badmovies.org

 

Una pequeña historia:

El niño Jay defendió la existencia de Santa Claus frente a toda su clase, apoyándose en que “su madre no le iba a mentir”, pero, leyendo en voz alta la entrada de Santa Claus en la enciclopedia ante toda la clase, descubrió dolorosamente que, efectivamente, no solo no era real, sino que además su madre le mentía.

 

¿Le has mentido a tus hijos sobre la existencia de Santa Claus?

 

A pesar de que la mentira bienintencionada puede ser un apoyo muy conveniente para la crianza…usala lo menos posible, para reforzar la confianza padres e hijos como para predicar con el ejemplo”.  Moyerbut 

 

Santa no existe. Foto: fotos.starmedia.com

¿Crées qué esta mentira de Navidad es buena?

Cómo poder decirle la verdad a tu hijo, de que Santa Claus no existe:

Busca el momento perfecto para decirles la verdad. No es necesario contarles sobre la existencia de Papá Noel de una forma tajante, de modo que sea causa de decepción para los niños. Se les puede ayudar haciendo una transición desde creer en el viejito de traje rojo que lleva obsequios navideños a la idea de que la figura de Santa es un símbolo de amor entre los hombres. ¡Lo importante es que sean como sean nuestros hijos, es importante contarles siempre la verdad!

 

Sigue leyendo: 

 
Navidad y diciembre.
¿Cómo es diciembre? 

 

 

 

 

 


Sigue a SoyCarmín en
y en

Comentarios