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¿Drogas, causantes de las adicciones?

La explicación está a continuación...

Soy Carmin
Por Soy Carmin
  • Drogándose   (Foto: Laportadacanada.com)

    Drogándose (Foto: Laportadacanada.com)

Johann Hari, escritor y periodista británico, comenta cómo hemos llagado a pensar que la adicción a las drogas son las drogas mismas. Relata que en la década de los 80 se inyectó en la mente de los americanos una famosa publicidad de Parthership for a Drug-Free America.

Un experimento que consistió en poner una rata en una jaula con dos botellas de agua. Una con sólo agua y la otra con heroína o cocaína diluida. Casi todas las veces que se llevó a cabo este experimento, la rata se obsesionó con el agua con droga y volvió por más hasta que murió.

El anuncio explicaba: “Una sola droga es tan adictiva que nueve de cada 10 ratas de laboratorio la consumirán. Cada vez más. Hasta la muerte. Se llama cocaína. Y puede hacerte lo mismo a ti”.

Cocaína    (Foto: Historiaybiografias.com)

 

Desde el punto de vista de Hari, este experimento tiene ua falla y es que la rata está sola en la jaula, es decir, se sustrae del medio ambiente y su nivel de conexión con el mismo y se coloca la droga en un monocentrismo, sin el mundo.

Una versión más refinada de este experimento realizado por Bruce Alexander, sicológo y profesor emérito de la Universidad Simon Fraser en Canadá, revela la influencia del mundo que nos rodea.

Para ello el investigador creó un parque para ratas (Rat Park), el cual es una jaula de diversión en la que las ratas tenían pelotas de colores y la mejor comida para ratas y túneles para corretear con sus amigos.

Esta ciudad rata trata de emular a la sociedad en una ciudad. Los resultados mostraron que las ratas incrustadas en este entorno más sano: “En general, evitaban beberla y consumían menos de 1/4 de las drogas que tomaban las ratas aisladas. Ninguna murió. Mientras que las ratas que estaban solas e infelices se hicieron adictas, no le ocurrió lo mismo a ninguna de las que vivían en un entorno feliz”.

El cigarro, droga permitida    (Foto: Momentonoticais.com

 

En el contexto humano, el consumir una droga sin un contexto de aislamiento físico y/o emocional no parece ser causa de adicción. Miles de personas en los hospitales son medicados con drogas y cuando salen a la calle, regresan a sus empleos y con sus familias, no necesitan consumir más droga. Otro ejemplo de esto es que muchos enfermos toman opioides por meses y logran dejar estas drogas sin atravesar una etapa de recesión y depresión.

Johann Hari llega así a la idea de que lo causa las adicciones es la falta de conexiones humanas profundas y significativas (no la parodia de las conexiones que vivimos en las redes sociales). Las drogas reemplazan estas conexiones y esta falta de significado. Por lo0 que el profesor Peter Cohen plantea cambiar el término “adicción” para hablar de “apego”.

Es por esto, dice Hari que la guerra contra las drogas resulta absurdal, ya que tiene de raíz un contrasentido.

Esta guerra que mata mucha gente está basada en la afirmación de que necesitamos erradicar físicamente un montón de sustancias químicas que interceptan el cerebro de la gente y provocan adicción. Sin embargo, si partimos de que si las drogas no son la causa de la adicción, sino el desapego la provoca, vuelve a resultar incomprensible.

Una droga más    (Foto: Sanar.org)

 

Si la energía y el dinero que usamos en la lucha contra las drogas y en condenar a las personas que las usan y lo que puede hacer, los dirigimos de manera imaginativa a otro tipo de iniciativas, es probable que los resultados sean otros. Un caso notable es es de Portugal. Los portugueses tenían un alto índice de adictos a la heroína (1% de la población total).

Portugal decidió despenalizar las drogas y redirigir todos los recursos que gastaban en arrestar y encarcelar a los adictos y emplearlo en reinsertarlos en la sociedad, darles trabajo y ver por ellos para fortalecer su conexión con la comunidad, darle sentido a su vida. Casi 15 años después de adoptar la medida existe consenso sobre el éxito de la misma: el empleo de drogas inyectadas se redujo 50%.

Ahora bien, si las drogas no causan las adicciones, ¿por qué las drogas son también lo más efectivo para combatir las adicciones? Un estudio publicado en el Journal of Psychopharmacology mostró que la silocibina (el ingrediente activo de los hongos mágicos) tiene un altísimo porcentaje para eliminar la adicción al tabaco (un 80% de efectividad).

Droga natural   (Foto: Growlandia.com)

 

La ibogaína y la ayahuasca, por otro lado, han demostrado ser efectivas para tratar el alcoholismo y la adicción a la cocaína. Aquí ocurre como con las ratas: si cambias la jaula, la mente, entonces las drogas que hacen tan adictos ya no tienen ese efecto. Justamente sustancias como los hongos y la ayahuasca proveen experiencias que dan sentido a la existencia y conectan a las personas con la naturaleza y sobre todo, con ellas mismas. La mayoría de los problemas de salud son problemas de significado, un significado que suelen dar los otros, las personas cercanas que queremos o una misión de vida.

Con información de Leanoticias.com

 

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