Sexualidad

La guía del orgasmo femenino: Cómo y dónde tocar

La vagina y el clítoris no es lo único con los que alcanzas un orgasmo

Soy Carmin
Por Soy Carmin
  • Shutterstock

    Shutterstock

Durante años el orgasmo femenino ha cautivado a los científicos. Los hombres saben que si estimulan adecuadamente la vagina y el clítoris de una mujer, lograrán que llegue al clímax.

Sin embargo, hacer esto priva a la mujer de gozar de una diversidad de experiencias orgásmicas. Así que además de la estimulación vaginal y clitoriana existe una gran variedad estímulos sexuales para la mujer. Investigadores de la Universidad de Concordia, Canadá, aseguran haber encontrado la fórmula definitiva para gozar al máximo.

Las mujeres responden a los estímulos sexuales diferente de acuerdo a su edad. No es lo mismo que una mujer de 20 le gusta que le toquen los pezones a una mujer de 40 que odia lo hagan y su tendencia es que muerdas sus pies. "A diferencia de los hombres, las mujeres pueden tener una amplia variedad de experiencias orgásmicas, que evolucionan a lo largo de la vida. El mapa del cuerpo erótico de una mujer no está grabado en piedra, sino que es un proceso continuo de experiencia, descubrimiento y construcción", asegura el autor del estudio y profesor de Psicología Jim Pfaus.

La investigación demuestra que no hay una región o fórmula determinada para la estimulación de la mujer. "El clítoris contiene 8.000 terminaciones nerviosas (el doble que el pene), pero no es un 'botón' que garantice el orgasmo", aseguran.

El grado de sensualidad del cuerpo femenino es de la siguiente manera: En primer lugar se encuentra el clítoris, seguido de vagina, labios, cuello, pechos. Pezones, parte interna de los muslos, nuca, orejas y nalgas o ano.

Clítoris. Para estimular el clítoris puedes usar dedos o lengua. Realiza movimientos de presión arriba-abajo, para lograr que el capuchón que lo recubre reciba estos movimientos utiliza uno o dos dedos juntos. También puedes hacer movimientos circulares en esta misma zona, o coloca un dedo a cada lado del clítoris para realizar de nuevo los movimientos arriba y abajo.

Vagina. Simula una penetración con los dedos, provocando el roce con los labios y la entrada vaginal, así podrás estimular las raíces del clítoris. También puedes introducir los dedos en forma de gancho y una vez dentro haz el movimiento de llamar a alguien. Este movimiento es para estimular el punto G.

Labios vaginales. Acaríaciarlos suavemente con los dedos, lengua o la punta del pene. Acércate al clítoris y al exterior de la vagina pero no los toques.

Labios (de la boca). Un bue beso apasionado es capaz de generar orgasmos sin contacto genital. Los labios son la zona erógena más expuesta y tienen 100 veces más sensibilidad que los dedos.

Cuello. El cuello es la zona erógena preferida de las mujeres. Es muy sensible y la puedes estimular con besos y caricias.

Pelo. Para algunas mujeres los masajes en la cabeza son excitantes. Ejerce presión suave con los dedos sobre el centro de las sienes, dando un masaje y haz círculos en al cráneo.

Pechos y pezones. Si se estimulan bien los pechos y pezones se puede llegar a tener un orgasmo. Masajea suavemente por los costados, cubriendo con tus manos desde la parte inferior del seno hacia los laterales y arriba. Acaricia, lame. Masajea y besa las glándulas mamarias antes de aproximarte al punto central. Cuanto más te acerques al pezón pero sin tocarlo mayor será el grado de excitación.

Orejas. Acaricia los lóbulos con los dedos, mordisquea, besa, lame, suavemente primero el lóbulo y después el resto de la oreja.

Dedos de las manos. Muy simple, lame, masajea, pasarlos por el cuerpo provoca un placer inmenso.

Pies. Acarícialos con masajes circulares con los dedos o la lengua. Uno de los puntos más sensibles del pie es justo la línea que forma la base de los dedos. Talón y tobillos son zonas erógenas muy excitantes.

Vientre. Hay mujeres que se excitan en esta zona del cuerpo, sobre todo en la parte más cercana al pubis. El ombligo es también es una parte muy excitable.

Ano, el periné o perineo. Esta zona erógena es muy rehuida por muchos hombres, pero a las mujeres también les gusta ser acariciadas ahí, debido a la gran confluencia de terminaciones nerviosas. La zona del ano puede conducir al orgasmo si se comienza excitando el periné y se va poco a poco hacia el esfínter, donde se acumulan las terminaciones nerviosas que producen una mayor excitación.

También te puede interesar:


Sigue a SoyCarmín en
y en

Comentarios