Buena Vida

¿Sufres el síndrome de mártir en tu relación?

 Podrías padecerlo y no lo sabes...

Soy Carmin
Por Soy Carmin
  • Pareja en la cama   (Foto: Tacitasdecafe.com)

    Pareja en la cama (Foto: Tacitasdecafe.com)

Cuando uno de los dos toma el rol de mártir en la relación, no sólo sufre y hace sufrir a su pareja con ello, sino que bloquea su capacidad de demostrar amor o interés por su pareja. Una persona sana primero satisface sus necesidades y después las necesidades de los demás.

El síndrome del mártir es la decisión de una persona de ignorar sus propias necesidades para buscar satisfacer las necesidades de los otros. El mártir genuinamente cree que es ejemplo y modelo de virtud en un mundo perverso y egoísta. Esto hace que tome su martirio como un mal necesario.

Este síndrome es muy frecuente en los padres que se dedican devotamente a sus hijos y abandonan su relación e incluso a sí mismos, olvidándose de sus propias necesidades. Adictos al trabajo, cuando su objetivo es trabajar por los suyos.

Entre los mártires se encuentran:

La “buena”, es de los comunes, es la que nunca pide lo que necesita y siempre procura a los demás.

La mártir sofocadora es la que te oye estornudar y te lleva un kleenex, la que cuando toses ya te hizo un té y quien te mira mientras duermes en la noche para ver si respiras bien.

La mártir sufriente, son aquellas que sienten que el destino les puso en el lugar en que están y que su recompensa está en la otra vida. No se la pasan bien, pero están resignadas a que es la vida o la pareja que les tocó tener.

La mártir sacrificada, son aquellas madres muy admiradas por sus hijos por su sacrificio y haberlos sacado adelante, renunciando a rehacer su vida, a su propia felicidad o soportando un esposo abusivo o ausente.

La mártir fusionada es aquella que no puede ser feliz si no hace todo o comparten absolutamente todo con su pareja.

La mártir rescatadora es aquella que busca personas con grandes carencias emocionales para ser quien les ayude a cargar su cruz y, si se puede, “curarlos”.

El síndrome del mártir se da en aquellas personas con alguno de los padres padeciéndolo, generalmente es la madre. Si el hijo en algún momento quiere liberarse de la figura parental y reafirmar su personalidad, surge la frase “así me pagas todo lo que he hecho por ti? De esa manera alimenta alguna necesidad sicológica o emocional, reconocimiento, amor, compañía, pertenencia, atención, sentido de vida, etc. Especialmente amor, que creen que sólo pueden obtener a través de su sacrificio. Esto es una forma de evadir responsabilidad sobre la propia vida al asumir la responsabilidad por la vida de los demás.

¿Cómo saber si padeces el síndrome del mártir?

1. Actúas bajo la triada del mártir. Te sacrificas sin que te lo pidan. Te quejas sin parar de la ingratitud de tu pareja. Te sientes una víctima de “la vida que te tocó vivir”.

2. Te quejas con personas que no pueden resolver tus problemas. Por ejemplo, te quejas con amigos de tu pareja o viceversa.

3. Te sientes una víctima de tu pareja o de tu relación. Te quejas continuamente de que tu pareja no sabe apreciar todo lo que das y haces por ella. Frecuentemente piensas que es una persona malagradecida y “mal portada”. “Después de todo lo que hago por él”

4.Evades responsabilidades. En vez de pensar qué podrías hacer diferente la siguiente ocasión, sabes perfectamente todo lo que tu pareja podría hacer diferente para evitar problemas. “Si no se pusiera tan necio, esto no nos pasaría”

5. Rechazas la ayuda o consejos que te dan. Prácticamente vez a tu pareja o a tu relación como “tu cruz”, así que buscar ayuda o salirte de la relación no es algo que considerarías… pero bien que te sigues quejando.
• “Ya no aguanto a mi pareja, abusa de mí todo el tiempo”
• “¿Por qué no te separas?”
• “No, si estoy a su lado es porque lo amo”.
• “de menos vayan a terapia de pareja”
• “Nooooo… tú crees que va a querer?”
• “Si no, pues vé tú”
• “No amiga, esta es mi cruz y me toca cargarla… además sabes qué, yo estoy bien, quién me preocupa es él. Con ese carácter que tiene se va a quedar sin amigos”.

6. Las personas te ven como muy dedicada, entregada y hasta feliz sirviendo, pero en realidad tienes miedo que tu relación se termine o que tu pareja te deje. Por lo que te callas tus necesidades o evitas hacer reclamos, para los demás pareces “buena gente”.

7.Este tipo de relación viciada ya lleva más de 6 meses. No es lo mismo que tu pareja tenga problemas financieros y de salud temporales y que tú asumas un rol de cuidador a que sea ya una forma de relacionarse entre ustedes.

Los efectos que tiene este síndrome son:

Frecuentemente te relacionarás con personas complicadas y abusivas porque tienes una necesidad compulsiva de redimirlas y ayudarlas
Sientes resentimiento si la pareja no reconoce o agradece los sacrificios que has hecho, o no obtienes aquello que buscabas a través del sacrificio.
Induces culpa en la pareja.
Cuando ves que se abandona por servirte, puedes sentir que no estás a la altura de lo que tu pareja te da con sus sacrificios.

¿Qué hacer cuándo se padece este síndrome?

• Recuerda que quien te quiere no siempre te necesita, simplemente te quiere, de otra manera no estaría a tu lado.
• Aprender a dar sin anular tus propias necesidades.
• No se trata de que ya no des, sabemos que te gusta hacerlo.
• Deja que tu pareja también te dé; si tú te haces cargo de las necesidades de ambos, no le dejas espacio para sentir que puede aportar algo valioso a la relación.
• Tienes que aprender a decir NO.
• Al principio te sonará rudo, pero con el tiempo poner límites crea relaciones más sanas.
• Si sientes que no puedes; busca ayuda profesional. Sufrir por voluntad no te traerá más amor, a lo sumo lástima, aunque frecuentemente será desprecio.

 

¿Tienes algunos de estos síntomas?

 

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