Buena Vida

¡Quítale el iPad a tu hijo!

Si quieres asegurarte de tener un hijo inteligente

Norma Portillo
Por Norma Portillo
  • Bebés explorando el mundo    (Foto: Resueito.com)

    Bebés explorando el mundo (Foto: Resueito.com)

Un estudio reciente publicado por la revista Psiquiatría Molecular nos dice que el 50% de la inteligencia está determinada por los genes y el otro cincuenta lo termina de construir el medio a lo largo de la infancia, la adolescencia y la vida adulta.

Sin los padres, el potencial intelectual del niño no se puede desarrollar”

asegura Álvaro Bilbao, doctor en sicología, neuropsicólogo y autor del libro El cerebro del niño explicado a los padres.

Cuidando al bebé   (Foto: Hdstatic.net)

La llave del desarrollo potencial del cerebro del niño está en las relaciones con sus padres. Aunque la genética tenga un peso importante, sin esa presencia no se convertiría en realidad. Es como un niño que puede llegar a medir 1,90 metros, pero si sus padres no lo alimentan bien, no lo logrará”.

El bebé, al nacer, cuenta con 86.000 millones de neuronas que tendrá en la edad adulta. La principal diferencia entre su cerebro y el de una persona mayor es que esas neuronas habrán desarrollado trillones de conexiones entre sí. Cada una de esas conexiones puede traducirse en un aprendizaje que el cerebro del niño ha realizado, según explica Bilbao en su trabajo. Los primeros seis años de vida son muy importantes, porque a partir de esa edad el niño empieza a perder parte de esas conexiones, concretamente las que utiliza menos.

Aprendiendo violín       (Foto: Lapatilla.com)

 

Los padre podríamos contribuir en la inteligencia del niño al quererlo, cuidarlo y compartir la vida con él, reforzando conductas positivas, apoyándolo, jugando, socializando, dejando que se equivoque, dialogando todos los problemas. En eso coinciden otros expertos como Maximino Fernández Pérez, pediatra del centro de salud de La Felguera (Asturias), sicólogo y vocal de Psiquiatría Infantil de la Sociedad Española de Pediatría (AEPED).

El niño debe saber que tiene detrás unos padres que lo quieren y se preocupan por él”

Afirma, y además recuerda la importancia del aprendizaje por imitación.

Los padres somos el modelo de nuestros hijos”

Tocando el tambor   (Foto: Tribunaeducacio.cat)

 

Hay muchas cosas que hacer en la vida cotidiana para estimular el desarrollo cerebral de los pequeños y también otras muchas que tienen buena fama pero en realidad no son tan útiles.

Hay investigaciones que han relacionado el desarrollo cognitivo con el aprendizaje de la música. Un estudio de la Universidad de Toronto publicado en la revista Psychological Science comparó a cuatro grupos de niños de seis años. Durante un año, un grupo estudió piano; otro, canto; otro, arte dramático; y otro grupo no recibió lecciones de ninguna clase, aparte de las clases regulares.

 

¿Motivas a tu hijo para que haga alguna actividad?

 

A todos se les practicaron pruebas de inteligencia antes y después, y se encontró que en los dos grupos que recibieron lecciones de música hubo un aumento en varias medidas de inteligencia mayores que en los otros. El grupo que recibió lecciones de arte dramático también tuvo un aumento, pero no fue en las áreas relacionadas con el desarrollo cognitivo, sino en las de conducta y adaptación social. El grupo que no recibió lecciones registró un aumento menor en las pruebas.

Bebé jugando con la tecnología   (Foto: Blogspot.com)

 

Un grupo de niños de entre siete y nueve años de edad formó parte de un estudio de la Universidad de Cambridge para el que recibieron 25 sesiones de entrenamiento de memoria a corto plazo y comprobaron que, si bien hubo ciertas mejoras en esa parcela, no sucedía lo mismo para otras habilidades más amplias como matemáticas, lectura o escritura.

 

¿Das a tu hijo aparatos tecnológicos desde que están pequeños?

 

Si a un niño lo llenamos de conocimientos pero no permitimos que desarrolle su capacidad, no lo hacemos más inteligente. Lo hacemos más sabiondo. Quizá con estos programas parezca que el niño avanza más que sus compañeros en determinadas áreas, pero al final los compañeros lo alcanzan y ellos habrán perdido otras capacidades que tienen que ver con el juego libre y el desarrollo de la creatividad. El desarrollo cerebral no es un proceso que pueda acelerarse sin perder sus propiedades”, advierte Bilbao.

Madre e hija utilizando la tecnología   (Foto: Blogs.es)

 

Un estudio de la Universidad de Boston publicado en la revista Pediatrics sostiene que el uso frecuente de dispositivos tecnológicos por parte de menores de entre uno y tres años puede afectar no sólo a su cerebro, sino también a sus capacidades de desarrollo social y emocional. El smartphone y las tabletas generan estímulos tan rápidos e intensos que el cerebro de los pequeños no tiene capacidad para manejarlos.

La tecnología nunca va a mejorar la capacidad de inteligencia de base. Puede ser un complemento y fomentar algunas cualidades, pero nunca va a mejorar el patrón de fondo”

Apunta Fernández Pérez.

Viendo la televisión en inglés    (Foto: wp.com)

 

Un Estudio Europeo de Competencia Lingüística nos dice que no entendemos inglés porque siempre hemos escuchado la televisión doblada al español, cuando la escucha y visionado de productos audiovisuales en versión original mejora un 21% los resultados de los estudiantes en comprensión oral. Por lo que ver un ratito cada día de televisión en inglés, puede ser mejor que un colegio bilingüe.

Con respecto a la lectura, un estudio hecho en Canadá arrojó que lo que realmente mejora las habilidades cognitivas y estrategias de aprendizaje es compartir la lectura y que los niños participen y no sólo vean los dibujos.

 

¿Estimulas a tus hijos?

 

También te puede interesar:

Stephen Hawkings respondió sobre los riesgos de la inteligencia artificial en el mundo.
¡Rasgo que comparten los inteligentes!

 

Inteligencia humana   (Foto: Profesionalx.com)
Inteligencia humana (Foto: Profesionalx.com)

 


Sigue a SoyCarmín en
y en

Comentarios