Buena Vida

¿Por el olor sabemos si es nuestra pareja ideal?

Generalmente la pareja con la que estamos no tiene nada que ver con nuestro gusto

Norma Portillo
Por Norma Portillo
  • Pareja platicando    (Foto: Static.imujer.com)

    Pareja platicando (Foto: Static.imujer.com)

Generalmente le damos forma a un modelo de lo que sería nuestra pareja ideal, esta imagen se forma de acuerdo a los estímulos ambientales con los que la persona se han involucrado durante su crecimiento, luego, es nuestro organismo quién nos indicará cuál es la persona con la cual debemos entablar una relación.

Suena raro, pero lo que conscientemente formamos en nuestra mente como la pareja ideal no necesariamente coincide con lo que nuestro inconsciente tiene como modelo. Esta compleja reacción orgánica ha sido muy estudiada en los últimos 50 años.

Esta reacción se explica porque todo este enamoramiento se da por los olores que capta nuestro cuerpo a través del OVN que es considerado como un órgano olfatorio accesorio, capaz de percibir la presencia de vomeroferinas, que son una serie de sustancias capaces de provocar cambios en el comportamiento sexual, social y maternal. Este órgano esta situado entre la nariz y el techo de la boca, por debajo de la mucosa nasal.

Dentro de las vomeroferinas están las feromonas sexuales, que son las sustancias contenidas en el olor sutil que desprende el cuerpo para atraer sexualmente a miembros de su misma especie. A través de este olor intercambiamos información genética y nuestro organismo comprueba el grado de histocompatibilidad inmunológica para engendrar hijos sanos, el órgano vomeronasal capta el mensaje y lo envía al cerebro que comprueba si esa persona, además de resultar atractiva, tiene buenos genes para la conservación de la especie.

Las feromonas actúan sobre el bulbo olfatorio secundario, el OVN, la amígdala cerebral y el hipotálamo. Cuando nos sentimos atraídos hacia alguien experimentamos cambios químicos, fisiológicos y conductuales; nuestro cerebro segrega sustancias que rápidamente desencadenan reacciones en nuestro cuerpo, causándonos placer, nerviosismo, hormigueo y “mariposas” en el estómago.

Andrew Stamway en su libro Las relaciones amorosas, manifiesta:

…durante la atracción se desprenden hormonas, ácidos, gases y olores que se mezclan creando una reacción que convierte lo racional en irracional, la prudencia en torpeza, y la serenidad en nerviosismo. En nuestro cerebro ese olor despierta la producción de hormonas y neurotransmisores que crean esa reacción.

La investigadora Flora Davis en su libro La comunicación no verbal, describió algunas de las conductas típicas en el momento de la atracción y todas las reacciones orgánicas que vivimos en ese momento.

Esas reacciones nos producen un aumento de los latidos cardiacos, acumulación de sangre en puntos claves para la atracción como, labios, mejillas, vagina, pene; la adrenalina nos sube y estamos más despiertos y activos, se estimula la glándula que nos conduce a estados eufóricos y risas nerviosas, nuestra mirada brilla por la dilatación de las pupilas, comenzamos a galantear, nos movemos provocativamente, enderezamos la postura, aplanamos un poco el vientre y nuestra mirada se torna profunda y luminosa.

El viaje del amor o la pasión se inicia cuando a través del OVN percibimos un olor especial de alguien que nos atrae (feromonas), se envía un mensaje al cerebro en zonas muy especializadas y comienza la producción de adrenalina y noradrenalina, poderosos neurotransmisores que logran que los latidos del corazón se aceleren, en ese instante se inicia la producción de feniletilamina, sustancia conocida como la droga de la pasión, el cerebro ante esta sustancia segrega dopamina que en estos casos nos impulsa a desear y repetir lo placentero, luego se producen la norepinefrina y la oxitocina, que en conjunto nos hacen a vivir el enamoramiento y la pasión intensa.

Esa producción elevada de feniletilamina, no dura mucho y al descender comenzamos a ver la realidad de la pareja que tenemos al lado, si el pensamiento lógico nos dice que tiene cualidades que cumplen con nuestras metas de familia y vida, entonces decidimos seguir la relación. El cerebro impulsado por el olor corporal de nuestra pareja, segrega entonces otro neurotransmisor conocido como endorfinas que produce la sensación de tranquilidad emocional que nos permite vivir un amor tranquilo. Si la relación termina viviremos ese duelo con tristeza y pena.

Muchas personas se refugian en el consumo del chocolate porque contiene feniletilamina que nos calma de la pérdida de este neurotransmisor que el cerebro producía cuando estábamos viviendo el enamoramiento.

Con información de Rexpuestas.com

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