Buena Vida

Invierte en experiencias y alcanza la felicidad

Se ha comprobado que estas nos hacen más felices que ir de compras

Norma Portillo
Por Norma Portillo
  • Acumula experiencias   (Foto: Losangeles locos.wordpress.com)

    Acumula experiencias (Foto: Losangeles locos.wordpress.com)

Una de las metas actuales en la sociedad es el alcance de la felicidad. Pero se ha mal intrepretado, es decir, creemos que la compra de productos materiales nos la dará. Sin embargo, un reciente estudio hecho por el profesor en sicología Thomas Gilovich de la Universidad de Cornell nos dice que "compramos cosas para hacernos felices y tenemos éxito. Pero sólo por un tiempo. Las cosas nuevas nos entusiasman al principio, pero luego nos adaptamos a ellas".

Gilovich sugiere que en vez de comprarnos lo último en tecnología o autos, gastemos en experiencias

como el hacer actividades al aire libre, aprender nuevos oficios o simplemente visitar un museo.

La compra de un objeto y que este esté siempre presente se vuelve en contra, haciendo que sea más fácil adaptarse a ella. Se funde en el trasfondo, convirtiéndose en parte de la nueva normalidad. Pero, mientras la felicidad de las compras materiales disminuye con el tiempo, las experiencias se convierten en una parte constitutiva de nuestra identidad.

L a expresión tragedia más tiempo es igual a comedia quedó demostrada por Gilovich en un estudio en el que muestra que si la gente tuvo una experiencia que afectó negativamente su felicidad, una vez que tienen la posibilidad de hablar de ella, su evaluación de esa experiencia mejora.

Gilovich atribuye esto al hecho de que algo que pudo haber generado tensión o miedo en el pasado puede convertirse en una historia graciosa para contar en una fiesta o que puede verse retrospectivamente como una experiencia que le modeló el carácter.

Otra razón es que las experiencias compartidas nos relacionan más con otra gente que el consumo compartido. "Consumimos experiencias directamente con otras personas", dice el experto. "Y cuando se terminan, igual son parte de las historias que nos contamos los unos a los otros."

"La tendencia a tener lo mismo que el vecino tiende a ser más pronunciada cuando se trata de bienes materiales que de experiencias", analiza Gilovich.

El estudio de Gilovich tiene implicancias para individuos que quieren maximizar su felicidad a partir de sus inversiones financieras, para los empleadores que quieren tener una fuerza laboral más satisfecha y gobernantes que quieren tener una ciudadanía más contenta.

 

                                                                             Con información de Lanacion.com.ar 

 

 


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