Buena Vida

¿Has tenido una aventura de verano?

¿Ya estás planeando la manera de pasar una experiencia única en tus próximas vacaciones?

Martha Gastelum
Por Martha Gastelum
  • Cómo te trata el verano. Foto: hoteles-en-cancun.com.mx

    Cómo te trata el verano. Foto: hoteles-en-cancun.com.mx

El mar mantiene firme su intención de estrellarse contra ti, las olas irrumpen en tu escote una tras otra, un bikini nuevo y tu protector solar que huele a coco. Sentir el mundo en vivo y en directo contra la piel es una experiencia que dura pocos meses. Y esta es la clase de experiencia sexual que trasciende el formato humano. 

VIVE TU DESACATO INTERNO

Todas tenemos una figura escondida que controla de cerca nuestra relación con nuestros propios cuerpos y nuestra sensibilidad. Pero la desconfianza del exceso de piel: también de los colores chillones, los estampados dramáticos, los lunares infantiles. Es esa que señala la celulitis, la que te recuerda lo que invertiste en la depilación definitiva que resultó tan bien y la que te hace esconder las cicatrices de parto. Esta es la época en que decidimos: obediencia o desacato. Cuando llegue el momento de sentir el viento, de saborear la sal del mar, de disfrutar un buen chapuzón, vas a tenerlo claro. Nadie más que tu sabe el placer que puede darte tu cuerpo, tenga la forma que tenga. Agradecelo y deja a la gente que hable.

¿Te gusta la playa?

 

Saca lo que hay en tu interior. Foto: actitudfem.com

 

¿Te gusta lucir cuerpazo?

TRES RAZONES IMPARABLES DEL VERANO

La piel: Lo que está emitiendo todas esas señales en el aire es la piel. Y no solo la tuya. Las feromonas salen de tus poros, vuelan a tu alrededor, se disipan sobre otros cuerpos. Es así: el olor hormonal nos beneficia a todos. Nos dispone a buscar compañero en ese orquestado momento llamado, no casualmente, "época de apareamiento". Todos somos potenciales tentaciones biológicas, incitadores a la reproducción. Transpiramos, nos pegoteamos, nos ensuciamos. Las mejores cosas de la vida no son las más limpias.

Las fiestas: el verano es para la atracción lo que el invierno es para el enamoramiento. Si al bajar la temperatura lo que más quieres es recluirte, volverte hacia adentro y compartir intimidad, cuando llega el calor, todos deseamos una cosa: circular, ir hacia afuera. Las fiestas se vuelven excusas para esa gira que queríamos hacer de todas maneras. Hay todo un entramado social que apoya la moción natural de salir a desfogarse. Fiestas en terrazas, ciclos al aire libre, festejos laborales que empujan a que pase en una noche todo lo que no pasó en un año.

El sol: por estas latitudes, no lo pensamos demasiado: el sol siempre está. Pero en los países nórdicos, nadie se atrevería a no festejar su presencia. En esos lugares recientemente comenzó a explorarse algo que todos sospechaban: la secreta relación entre el sol y el deseo sexual. Así como la luz solar te ayuda a fijar la vitamina D, despierta ciertas hormonas que dan la señal al cuerpo de que comienza un período proclive para la reproducción. Cuando los rayos atraviesan tus poros, una cierta revolución interior viene aparejada a la información que llega. Tal vez ahora puedas traducirla.

 

Piel, sol y fiestas. Foto: playas-mexicanas-para-visitar

 

DEJATE LLEVAR

Sexo despreocupado, días más largos y ganas de exhibir el cuerpo. En cada verano hay una nueva oportunidad de revivir una etapa bastante más desconstructurada que la que transitamos en el año. Dejarte llevar por la oleada, aunque ni siquiera haya mar, es una posibilidad de resetear la neurosis con la que vivimos en el año. Sincroniza tu interior con lo que está pasando afuera y permítete ir por algo más relajado. adéntrate,disfrútalo y déjate revolcar por la ola.

Dejate llevar por el momento. Foto: klika.mx

 

¿Has tenido una aventura en el verano?

¿Y A TI CÓMO TE PEGA EL VERANO? ¡Vive tu experiencia y coméntanos!

 

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