Buena Vida

Elige la mejor hora para bañarte

Sea por la noche o por la mañana, ambos tienen sus beneficios

Norma Portillo
Por Norma Portillo
  • (Foto: Bienestar.Salud180.com)

    (Foto: Bienestar.Salud180.com)

Para muchos el despertar por la mañana es de lo más desagradable del mundo. “El enfriamiento de las extremidades al despertar provoca vasoconstricción periférica y disminuye la inercia de sueño, esto es, el tiempo que tardamos en recuperarnos completamente de las horas de descanso. Una ducha de agua fría o templada por la mañana contribuye a disminuir ese periodo de somnolencia al levantarse de la cama”, explica el doctor Juan José Ortega, vicepresidente de la Sociedad Española de Sueño.

El contacto con el agua también puede influir en el ánimo y ayudar a ponerse en marcha. “A las personas que tienen la tensión arterial baja o sicastenia (una cierta fatiga síquica sin llegar a estar deprimidos) les cuesta más levantarse por la mañana.

Una ducha energizante matinal es muy positiva para tu organismo

y contrarresta esa dominante del sistema parasimpático (el que tiende a relajarlo todo)”, comenta la doctora Laura Coloma. “Por el contrario, quienes tienen una mayor presencia del sistema simpático, esas personas que siempre van aceleradas, encontrarán más beneficioso hacerlo al terminar el día”.

En el libro The Winner’s Brain [El cerebro del ganador], el sicólogo Mark Fenske explica por qué muchas de nuestras mejores ideas surgen en la bañera. “Es una situación en la que estamos conscientes, pero obramos de manera mecánica, sin prestar demasiada atención. Esta relajación de los sentidos permite al cerebro trabajar libre y creativamente en proyectos en los que, con el ajetreo diario, apenas podemos pensar”, señala el experto. Su colega Shelley Carson comenta que

 “Los procesos cognitivos se relajan y eso permite que afloren ideas nuevas”.

Ducharse antes de ir a la oficina puede aportar un ramillete de brillantes propuestas para esa reunión con un cliente.

Ahora bien, bañarse con agua caliente antes de dormir provoca vasodilatación, incremento de la temperatura periférica y transición a la fase de somnolencia”, comenta Ortega. En otras palabras:

Bañarse por la noche predispone a coger la cama con ganas, es un gesto íntimo que pone fin a la jornada.

“La producción de sebo tiene su pico en torno al mediodía. Ducharse antes de meterse en la cama deja sensación de bienestar, ayuda a la piel a renovarse sin tener un tapón de grasa y suciedad y, de paso, contribuye a que las sábanas duren más tiempo limpias”, recuerda Ana Puelles Lostao, directora técnica de Estética Lostao.

Finalmente, no hay una opción mejor: ambas tienen sus beneficios. Y el único motivo poderoso para elegir la mañana en lugar de la noche es el de despertarnos y estar activos rápidamente.

                                                                     Con información del Elpais.com

 

 

 


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