Buena Vida

Dormir desnuda, ¡qué rica sensación!

Unos de los grandes placeres de la vida

Norma Portillo
Por Norma Portillo

El hombre y la mujer inició a usar ropa para protegerse del medio ambiente, ahora esto se ha vuelto un recurso de mercadotecnia. Sin embargo, el despojarnos de dicha convención social nos hace relajarnos y disfrutar de una gran comodidad. Pero, claro, esto no lo podemos hacer en cualquier parte ni momento.

Uno de los mejores momentos para desnudarnos es a la hora de dormir

(Foto: Esglaiart.es)

 

Dejar que nuestro cuerpo regule la temperatura sin accesorio alguno nos permitirá optimizar nuestro reposo.

Al llegar a casa después de un día de arduo trabajo, lo que queremos es sacar de nuestro cuerpo y nuestra mente todo aquello que nos molesta o estresa y relajarnos. Así que tendemos a despojarnos de la ropa de calle y ponernos cómodas. Esto deriva a que el cerebro registra que ya vamos a descansar, por lo que una vez arrojada la ropa al cesto no queremos salir de casa. Por lo tanto, si  acostumbramos a dormir desnudas, registrará que sólo al estar así vamos a descansar y estaremos dispuestos a salir en el momento que sea necesario y conveniente.

Pocos sabemos esto, pero

Dormir desnudos mejora nuestra figura

Nuestro cuerpo libera un tipo de grasa que es más fácil de quemar. Además que se reducen los niveles de la hormona cortisol, aligerando el estrés y los antojos nocturnos.

Ayuda a nuestras zonas íntimas

Ventilar una de las áreas que esta cubierta todo el día mejorará nuestra higiene, por lo tanto puede evitar problemas de infecciones genitales.

Comodidad

No hay como sentir el rose de las sábanas en la piel, aprender a dormir desnuda y dejarlo de hacer te hará sentir que estás en una prisión.

 

Se incrementa la intimidad con nuestra pareja

La verdad que esta puede ser una de las mejores razones para dormir desnudas. Cuando la piel entra en contacto con la piel de otra persona puede liberar oxitocina, la hormona del placer, mejorando en gran medida las relaciones sexuales, tanto en calidad como en cantidad.

Así que anímate a dormir como Dios te trajo al mundo y experimenta el placer.

 

¿Has dormido desnuda?

 


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