Buena Vida

Conflictos al empezar a vivir en pareja

Para resolverlos es cuestión de disponibilidad

Norma Portillo
Por Norma Portillo
  • Sorteando conflictos (Foto: Brasilpost.com)

    Sorteando conflictos (Foto: Brasilpost.com)

Independientemente que te cases o no, el vivir con tu novio o esposo cambia radicalmente tu manera de vivir, tienes que adquirir nuevos hábitos, hacer concesiones, negociar y compartir.

Empezando por el lado de la cama en el que vas a dormir, el cual coincide con el de dormir acompañado.

Estamos acostumbradas a no compartir espacio a la hora de dormir y, además, generalmente, un lado de la cama es favorito, aunado a que si uno de los dos ronca hacen que las horas que compartes el lecho se torne un infierno. Esto no se resuelve muy fácilmente, aunque parece una nimiedad, no lo es. A veces cede uno a veces el otro, lo importante es llegar a un acuerdo.

 

El desorden. Por lo general, somos las mujeres las que estamos acostumbradas a tener la casa limpia y en orden. En cambio los hombres, afortunadamente no todos, le toman muy poca importancia a eso. Es ahí otro motivo de conflicto. Lo bueno aquí, es que actualmente y debido a que los dos trabajan, cada vez más las labores de la casa se reparten.

(Foto: Imujer.com)

 

Qué comer y cómo. La hora de la comida es sagrada para casi todos nosotros, comer poco o mucho, grasas o azúcares, ser vegetariano o carnívoro, no saber cocinar, o no tener sazón es otro de los problemas que nos enfrentamos a la hora de estar en pareja. Las mujeres son, casi siempre, quienes se hacen cargo de la cocina a diario y los hombres ayudan, si les gusta cocinar, eventualmente ayudan los fines de semana o días que no van a trabajar. Esto está, poco a poco, cambiando y cada vez son más los hombres que cocinan.

 

Elegir el programa de televisión. A veces las preferencias televisivas o películas no son compartidas, así que el que gana el control decide qué ver. En ocasiones uno se queda viendo la tele y otro se va a hacer otra actividad, tú decides estar con la pareja y ver algo que no quieres o hacer algo de más agrado para ti, como leer o hacer alguna actividad manual. Molestia que aumenta si hay invitados. A menos, claro está, que se pongan de acuerdo.

(Foto: Imujer.com)

 

Espacio de la ropa en el armario. Acostumbrados a no compartir, pareciera que no tienes ropa porque tuviste que dejar una buena cantidad en casa de tus padres. Además, los zapatos no caben en el espacio tan reducido que te quedó.

(Foto: Twitter.com)

Sin embargo, todo esto se soluciona con el paso del tiempo, y las rencillas que tienes al principio pasan y en cambio tienes un lugar en donde retozar, la casa, toda ella, es para ti y tu pareja. Y por si esto fuera poco, tendrás un compañero a quien acudir para que te escuche al momento que necesites de un fuerte abrazo.

 

¿Estás dispuesta a vivir en pareja?

 

 


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