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Beneficios de comer avellanas

¡Consumir este fruto antes de practicar deporte, es una buena opción!, ¡Entérate por qué!

Soy Carmin
Por Soy Carmin
  • Factores nutricionales de las avellanas. Foto: hogarmania.com

    Factores nutricionales de las avellanas. Foto: hogarmania.com

Con su característico sabor y sus múltiples usos en la cocina, las avellanas nos aportan energía y nutrientes beneficiosos para el corazón. Una nutricionista nos desvela los secretos de este apreciado alimento.

- Entre los nutrientes que aportan las avellanas “destacan las grasas monoinsaturadas, con un alto contenido en ácido oleico. También es interesante su contenido en calcio y vitamina E”, señala Bárbara Sánchez, dietista y nutricionista y responsable del sitio web “salu-diet.com”.

 

¿Has probado las avellanas?

 

 El restaurador Toni Bruc, durante la presentación con la avellanas. Foto: EFE/Guido Manuilo

 

- Para la especialista, comer avellanas antes de practicar deporte o realizar una actividad física intensa es una buena opción “ya que, además de aportar energía, son saciantes gracias a su contenido en fibra”.

- “Lo recomendable es consumir de tres a siete raciones de frutos secos a la semana, teniendo en cuenta que una ración está formada por unos 20 o 30 gramos”, indica la Fundación Española del Corazón. Consumidas dentro de una dieta equilibrada, las avellanas son grandes aliadas de la salud. Señala Bárbara Sánchez, dietista-nutricionista. La especialista explica que las grasas monoinsaturadas ayudan a controlar los niveles de colesterol LDL (conocido coloquialmente como colesterol malo), mientras que la vitamina E es antioxidante.

  Contienen grasas monoinsaturadas, calcio y vitamina E. Foto: Joaquín Méndez Rosa.

 

Del mismo modo, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de España señala que con un puñado de avellanas se cubre más de 35% de las recomendaciones diarias de vitamina E. 

“Gracias a su poder antioxidante, la vitamina E supone un efecto preventivo adicional frente a las enfermedades cardiovasculares”, recalca. Además, esta entidad precisa que el contenido en vitamina E de las avellanas ayuda a que su grasa no se oxide ni se enrancie, lo que daría mal sabor al alimento.

Asimismo, los especialistas del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente indican que las avellanas “son una buena fuente de minerales porque aportan cantidades importantes de fósforo y magnesio, considerables de hierro y calcio y aceptables de potasio y zinc”. 

 

¿Te gustan las avellanas?

 

Comer avellanas antes de practicar deporte es una buena opción. Foto: Joaquín Méndez Rosa

 

También expresan que por su contenido en ácido fólico, una vitamina que ayuda a prevenir las malformaciones fetales, las avellanas son recomendables para las mujeres embarazadas.

“Las avellanas, como la mayoría de los frutos secos, presentan un bajo contenido en agua, alto en grasas, importante en proteínas, considerable en fibra y no tienen colesterol. La proteína de las avellanas es de buena calidad, con una importante cantidad del aminoácido L-arginina, que ayuda a prevenir tanto lesiones en las arterías como la formación de coágulos de sangre”, subrayan.

Avellanas crudas y, en el centro, ya peladas, unas avellanas tostadas. Foto: Joaquín Méndez Rosa

 

FRUTOS SECOS SIN SAL.

De igual manera, Bárbara Sánchez manifiesta que con su contenido en grasas de buena calidad y de otros nutrientes como magnesio o calcio, “interfieren en el buen funcionamiento de nuestro sistema cardiovascular”.

La nutricionista afirma que, como la mayor parte de los frutos secos, las avellanas “son alimentos muy calóricos, pues un puñado de unos 20 gramos aporta en torno a 120 kilocalorías”. 

Sánchez considera que comer avellanas antes de practicar deporte o realizar una actividad física intensa es una buena opción “ya que, además de aportar energía, son saciantes gracias a su contenido en fibra”.

Avellanas crudas y tostadas. Foto: Joaquín Méndez Rosa

 

La experta apunta que la cantidad recomendada de avellanas “podría ser de unos 20 gramos al día, alternándolas con otros frutos secos como nueces o almendras crudas”.

Para la Fundación Española del Corazón, la inclusión de los frutos secos dentro de una dieta equilibrada tiene un valor muy importante desde el punto de vista nutricional y cardiovascular. “Lo recomendable es consumir de tres a siete raciones a la semana, teniendo en cuenta que una ración está formada por unos 20 o 30 gramos”, destaca.

Las avellanas son grandes aliadas de la salud, en una dieta equilibrada.Foto:Joaquín Méndez Rosa

 

Además, esta entidad aconseja consumir los frutos secos crudos y comprarlos sin sal. “Se pueden consumir en el desayuno, añadiéndolos a los cereales, o en las comidas, como complemento de pastas y ensaladas de verduras o frutas”, comenta. No obstante, destaca que no deben tomarse en grandes cantidades pues “tienen mala digestibilidad y aportan muchas calorías”.

En este sentido, Bárbara Sánchez indica que, en el pasado, se solía prescindir de los frutos secos en las dietas de pérdida de peso por su contenido calórico. No obstante, “las grasas y la fibra que aportan hacen que sean un buen tentempié y muy saciante”, sostiene. Eso sí, “siempre y cuando hablemos de una cantidad controlada”, subraya.

 

¿Consumes avellanas en tu dieta?

 

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