Buena Vida

¡Amistad a los cuarenta, más solida!

Época de reflexionar, consolidar y disfrutar de la vida

Norma Portillo
Por Norma Portillo
  • Amigas inseparables (Foto: Portalamigodoido.com)

    Amigas inseparables (Foto: Portalamigodoido.com)

Mucha gente entra a nuestras vidas a lo largo de ella. En la edad adulta, estando casada y con hijos las amistades se reducen en nuestro universo, sea este de trabajo, de pareja o como madre de familia.

Sin embargo, la rutina, la cotidianidad, los problemas diarios y la distancia reducen la amistad. No nos percatamos de eso, a menos que algo drástico ocurra; la pérdida de la pareja, ya sea que muera o que haya divorcio, o el cambio de residencia nos recuerdan la necesidad de ello.

Cuando eso ocurre, levantamos la cabeza, nos tomamos tiempo y meditamos sobre la amistad. Podemos tener muchos amigos, pero amigos a los que podamos confiar toda nuestra vida, descubrir con ellos nuestras emociones y sentimientos los podemos contar con los dedos de la mano.

Estudios arrojan que entre más adultos somos tendemos a reducir el número de amistades, pero las pocas que conservamos, estrechamos los lazos a la vez que nos enfocamos a lo que es importante en nuestra vida, como son familia, trabajo.

Si bien es cierto, la amistad se conserva dándole tiempo, no obstante, es algo que se torna difícil porque es de lo que menos disponemos.

Ahora bien, si contamos con pareja, la situación se complica porque nuestro amigo o amiga, además de caernos bien a nosotras, también, debe serle simpática a nuestra pareja.

Las amigas y amigos que hacemos a través de los hijos depende de lo que los niños quieran hacer,  al crecer estos y cambiar de grado o de escuela, esa amistad decae.

Finalmente, hay que tomar en cuenta que cambiamos y lo que pasábamos por alto a los veinte, a los cuarenta ya no lo hacemos. Maduramos y ya no estamos dispuestos a tolerar al pesado o al ególatra, nuestro tiempo es valioso como para perderlo con personas que no nos parecen gratas. Con el tiempo nos volvemos más reservadas y ya no lo permitimos todo.

Tendemos a relacionar la amistad incondicional con la juventud, pero eso no es verdad, los verdaderos amigos se dan en cualquier época de la vida. Sólo tenemos que darnos un poco de tiempo, aunque no lo tengamos, para alimentarla, puesto que es imprescindible conservarla. Tal vez el día de mañana necesites de un abrazo fraterno y cálido.

 


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